Desde la aparición de Bitcoin en 2009, muchas han sido las criptomonedas que han ido surgiendo con el paso de los años, creando un nuevo mercado de divisas alternativo al convencional.

Qué es XRP y en qué consiste

Uno de esos nuevos activos digitales es XRP, creado en 2013 por miembros de lo que después sería la empresa Ripple Labs. Su funcionamiento y características distan mucho de otros ejemplos notorios, como Bitcoin y Ethereum. Durante tiempo ha sido considerada una “moneda” para y de los bancos, por lo que desde la comunidad de las criptomonedas se ha creado una falsa imagen de este activo digital. Sin embargo, a nivel de capitalización de mercado siempre se ha mantenido en la parte superior y sus avances tanto en marketing como en desarrollo han sido palpables. En este artículo vamos a intentar descubrir qué es y qué hay detrás de XRP.

Aunque según palabras de uno de sus creadores (David Schwartz, actual CTO de Ripple), XRP en un principio fue creado sin intención de solucionar un problema existente, tras finalizar el proyecto, decidieron orientarlo a los pagos internacionales y suplir los problemas actuales.

Ripple, la empresa que actualmente genera productos y soluciones orientados alrededor del blockchain y XRP, lo explicaba de una manera muy gráfica. Es más rápido coger un maletín, llenarlo de dinero y comprar un billete de avión hasta el país donde se quisiese enviar el dinero que hacer una transferencia internacional a través de tu banco.

¿En qué situaciones es útil usar XRP?

El planteamiento de Ripple respecto a cómo mejorar el sistema de transferencias internacionales es sencillo. Utilizar XRP como moneda de cambio desde el punto de inicio hasta el final de la transacción. Así, los bancos o entidades que enviasen dinero no tendrían que tener varias divisas en sus cuentas bancarias para poder hacer el cambio de divisa del cliente (esto genera un riesgo si la divisa que guardas se deprecia). Por ejemplo, enviaríamos euros a dólares americanos a través de XRP. Primero los euros pasarían a XRP y después se cambiarían por dólares. Todo esto en cuestión de segundos. No haría falta que el banco emisor o el receptor tuviese las dos divisas.

Esto funciona debido a una de las características de XRP, su velocidad de transmisión. Al no utilizar un método de confirmación como el PoW (Proof of Work), el cual comparten Bitcoin y Ethereum (Ethereum tiene intención de abandonar el PoW entre sus planes). Para enviar la misma cantidad de dinero en Bitcoin necesitaríamos una media hora y en Ethereum unos quince minutos, dependiendo del estado de congestión de sus redes. XRP se recibiría en pocos segundos.

Otros ejemplos que se podrían atajar con XRP serían los pagos en distintas divisas para los alquileres de Airbnb o el pago inmediato a los conductores de Uber, en vez de esperar a fin de mes.

Variantes de XRP

Además de su uso como solución para los pagos internacionales, la comunidad ha querido darle otros. Por ejemplo, XRP Tip Bot es un bot en el que se pueden dar propinas en Twitter, Reddit y Discord. La otra persona recibe el XRP al instante. En caso de no tener una cuenta (wallet) para guardar su XRP, se puede imprimir la propina y la persona puede canjearla. Un propotipo alucinante gracias al ILP (Interledger Protocol) y una Raspberry Pi consiste en encender una luz de una habitación o una casa cada vez que se reciban pagos. También hay una fuerte intención divulgativa intentando aclarar todos los claroscuros que pueda tener esta tecnología.

Tendremos que esperar unos años hasta conocer si XRP ha conseguido su cometido. El Internet of Value (IoV) está por llegar. Tanto XRP como otras soluciones están construyéndolo poco a poco. Nosotros nos quedamos esperando su llegada y os recomendamos seguir a @JoelKatz (David Scwartz, CTO de Ripple), una de las personas más interesantes para seguir en el mundo crypto.