Es fácil que el término cashback no te suene, aunque también es fácil que te hayas beneficiado de él en algún momento, por lo menos bajo su acepción en el área de marketing y ventas.

Y es que el cashback, que puede traducirse literalmente como devolución de dinero, es una de las fórmulas de fidelización más extendidas en todos los sectores. Son, por ejemplo, esos cheques regalo, descuentos e incluso devolución de dinero en efectivo con las que algunas tiendas premian a sus clientes.

Sin embargo, el cashback es otra cosa cuando se trata de finanzas y medios de pago.

En qué consiste el cashback

El cashback es un sistema muy extendido en Estados Unidos y Reino Unido con el que puedes retirar dinero al hacer una compra. Es decir, en lugar de sacar dinero de un cajero automático, podrías hacerlo en el supermercado o en las tiendas con las que la entidad tenga acuerdos.

De esta forma, además de pagar tu compra con la tarjeta, puedes aprovechar para pedirle al cajero que te pague él a ti . En otras palabras, que cargue un dinero adicional sobre el precio del producto que vas a comprar y te lo devuelva en efectivo.

Cómo funciona el cashback

Este sistema de retirada de efectivo es muy sencillo. Consiste en pagar con tu tarjeta más dinero para que el establecimiento nos devuelva esa diferencia en efectivo.

Nada como un ejemplo para terminar de entender cómo funciona. Estás en el supermercado y vas a pagar una compra que cuesta 25 €. Sacas la tarjeta y en ese momento te das cuenta de que después deberías coger el pan, pero en tu panadería favorita no aceptan pagos con tarjeta.

Con el modelo del cashback solo tienes que pedirle a la cajera del supermercado que te cobre 35 € con la tarjeta y que te dé 10 € en efectivo de la caja . Así de fácil. De hecho, en los países donde está extendido el sistema, será la propia cajera quien pregunte si quieres dinero de vuelta, de ahí el término.

Por qué nace el cashback

Piensa en el ejemplo anterior, ¿cuál es la principal ventaja del cashback? Que evita tener que pasar por un cajero. En otras palabras, es más cómodo si tu banco no tiene una amplia red de cajeros y no quieres pagar comisiones por retirar dinero.

Por eso mismo, este sistema funciona en países donde no hay muchos cajeros y los que hay pueden cobrar comisiones por retirar efectivo.

Con Openbank eso no debería preocuparte. Tienes a tu disposición una red de más de 7.500 cajeros sin comisiones de Banco Santander y Euro Automatic Cash (EAC) en España por retirar efectivo a débito, entre otras cosas.

Además, el empuje que la pandemia ha dado a la digitalización ha llevado a la mayoría de tiendas a contar con medios de pago alternativos al efectivo, bien con tarjeta e incluso con el teléfono móvil, utilizando Bizum por ejemplo.

Si eres cliente de Openbank, puedes pagar con tu móvil sin necesidad de tarjeta a través de la App de Openbank o introduciendo tus tarjetas en el wallet de tu móvil. Así podrás abonar cualquier compra sin ni siquiera tener tu tarjeta encima, o con tu smartwatch compatible Fitbit, Garmin, Samsung o iWatch.


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