Desde mediados de marzo, hemos cambiado la forma de relacionarnos. Ahora, estamos condenados a relacionarnos a través de una pantalla y, aunque no nos vemos en persona, nuestra comunicación sigue teniendo mucho de no verbal, más de lo que creemos, y su peso sigue siendo mayor que el de la comunicación verbal.

Tipos de comunicación no verbal

La comunicación no verbal tiene 3 partes o ciencias diferenciadas:

  • La comunicación proxémica, que es la distancia que utilizamos para relacionarnos con otras personas. Es la parte donde se tiene más contacto físico.

  • La comunicación paralingüística que se compone de la entonación, ritmo, prosodia o cadencia al hablar y timbre y volumen de nuestra voz. Estamos viviendo un momento de largas y abundantes conversaciones telefónicas, donde nuestra voz es la que va a determinar nuestro estado de ánimo. El tono bajo, la cadencia lenta y el poco énfasis al pronunciar, nos da mucho detalle de que el estado emocional del interlocutor no es óptimo y al contrario, una prosodia fluida, un tono vivo y la sonrisa telefónica nos dan pistas del buen estado de ánimo de la persona con la que hablamos.

  • La kinesia, que es nuestra expresión corporal donde el componente personal es muy importante. Hay muchos gestos, sobre todo de la cara, que van a hacerse más presentes y observables en las videollamadas.

En tiempos de ciberrelaciones nos escuchamos y nos vemos a distancia, con una pantalla de por medio. Fundamentalmente nos vemos las caras, pero la vemos muy de cerca y mucho más tiempo, ahora nuestro rostro es el centro de toda nuestra atención. Esto es muy importante, porque el rostro es el centro de las emociones, en él es donde se manifiestan las 7 emociones básicas: alegría, tristeza, miedo, enfado, asco o agrado, sorpresa y desprecio. El resto de emociones son secundarias es decir mezclas o derivaciones de las básicas o esenciales.

En la cara tenemos 32 músculos y de las 360 articulaciones que tenemos en todo el cuerpo, 86 de ellas están en la cabeza y 6 en la garganta.

El científico que más ha estudiado las emociones en el rostro ha sido Paul Ekman, psicólogo y profesor de la Universidad de California. Ekman estableció una codificación de micro expresiones, gestos y posturas que se producen en la cara y que se traducen en emociones. Las emociones básicas son innatas (nacemos y morimos con ellas) y universales, da igual que nos relacionemos con gente de nuestro país, de otro, de nuestra cultura o raza, o de otras.

Los gestos de la cara determinan emociones básicas

Vamos a repasar qué gestos principales de la comunicación no verbal determinan cada una de las emociones:

Alegría
La alegría está en los ojos. Una sonrisa por sí sola no es determinante de alegría, lo que activa en nuestro cerebro la emoción positiva son los ojos, es el cierre del orbis ocularis o el músculo que está justo en el contorno inferior del ojo. Con la emoción de alegría, los ojos se cierran un quinto, con la alegría auténtica se cierran hasta un tercio, a veces se cierran casi por completo con la felicidad extrema. La sonrisa con ojos abiertos nunca será una sonrisa auténtica. Existen anatómicamente 18 formas de sonreír y sólo una es la auténtica.

Tristeza
La tristeza se manifiesta fundamentalmente en la boca. La boca se arquea hacia abajo. Es la emoción que más permanece en el gesto. Una mala noticia tiene un efecto en la expresión más largo que la alegría, la tristeza extrema o pena profunda va acompañado además de un arqueo de cejas donde subimos el extremo de la parte interior de las dos cejas.

Sorpresa
Es la emoción más momentánea, dura un quinto de segundo, es difícil percibir salvo que estemos muy atentos. Los ojos se abren tanto que podemos ver la esclera (parte blanca del ojo) por todos sus puntos.

Enfado
El enfado típico es el fruncimiento de ceño y las arrugas en la frente, cuando el enfado se descontrola se convierte en ira, y entonces lo acompañamos de cierres forzados de labios y de pigmentación roja de la piel, nos ponemos colorados.

Miedo
Tiene un efecto parecido a la sorpresa, tanto que en experimentos con tribus aisladas, algunas personas no distinguían miedo de sorpresa. El miedo está en los ojos: se abren y la emoción es más duradera que la sorpresa. Si el miedo se descontrola y llega al pánico, la boca llega a abrirse hasta el triple del tamaño habitual.

Desprecio
Es la única emoción con la que no nacemos. Se forma sobre los 7 años por comparación, así que no la veremos en niños pequeños. Su micro expresión se localiza en la boca, concretamente en el labio, se eleva uno de los laterales del labio, se produce cuando alguien cree que en una situación es mejor o se siente en una posición de superioridad.

Asco o desagrado
Se localiza en la nariz, bien porque tenemos micro picores o bien porque la arrugamos. Puede ser que no sea desagrado hacia una persona, sino hacia una situación, conversación o propuesta.

Recuerda, aunque nos ciberrelacionemos, a través de la comunicación no verbal seguimos comunicando emociones. Ahora incluso las emociones básicas manifestadas en el rostro quedan más expuestas a nuestro interlocutor que cuando nos relacionamos personalmente, porque en persona la atención se dispersa por todo el cuerpo.

#YoMeQuedoEnCasa