El descubierto bancario se produce cuando la cuenta se ha quedado sin dinero, lo que comúnmente se conoce como estar en “números rojos”. En esta situación si llega un pago a la cuenta y no hay dinero para cubrirlo, se produce un descubierto tácito, por el que el banco adelanta el dinero para cubrir esa deuda, pero a cambio cobra unos gastos al cliente.

¿Qué gastos tiene el descubierto bancario?

Al quedarse la cuenta sin dinero para hacer frente a los pagos, se generan unos costes, porque el banco adelanta el dinero para pagar la deuda pero cobra una comisión por el descubierto. En realidad, el descubierto es un crédito que nos concede el banco como titulares de una cuenta, cubriendo los pagos, aunque no haya saldo en la cuenta.

Por el descubierto que cubre el banco, el cliente debe pagar unos intereses deudores y habitualmente una comisión por descubierto que cada banco puede fijar libremente, aunque existe un límite legal en el coste total. En ningún caso podrá aplicarse a los créditos que se concedan en forma de descubierto un tipo de interés que dé lugar a una TAE superior a 2,5 veces el interés legal del dinero, que en la actualidad está fijado en el 3%, por lo que el coste total no puede superar el 7,5% TAE.

Además, el banco puede aplicar otra comisión por reclamación de posiciones deudoras si pasan varios días sin que se pague la deuda, pero para cobrar esta comisión tiene que estar recogida en el contrato y el banco tiene que hacer alguna gestión efectiva para reclamar el descubierto.

En cuanto al tipo de interés, los bancos tienen libertad para decidir el los tipos de interés que aplican a los servicios bancarios según la Orden EHA/2899/2011, debiendo publicarlos en la forma y con las condiciones que establezca en cada momento Banco de España.

¿Cómo puedo protegerme de un descubierto bancario?

Para evitar que se produzca un descubierto en la cuenta es conveniente:

  • Comprobar periódicamente los saldos de la cuenta.
  • Prever los gastos que se liquidan en la cuenta y cuándo se producen los pagos para tener fondos suficientes.
  • Disponer de un saldo mínimo en la cuenta solo para cubrir imprevistos.

Una vez que se ha producido el descubierto la forma más eficaz de solventarlo es realizando un ingreso en la cuenta para cubrir la deuda. Conviene hacerlo en el menor plazo de tiempo posible para evitar que los intereses del descubierto lleguen a ser demasiado elevados, ya que en su cálculo se tiene en cuenta el número de días que el saldo de la cuenta ha estado en negativo.

Además, algunas entidades financieras aportan herramientas para facilitar la gestión del descubierto, desde las aplicaciones con las que se puede llevar un mejor control de los gastos y de su cuenta con condiciones más ventajosas de las que tiene un descubierto (ej, línea de crédito o anticipo de nómina), porque solo se paga por el dinero que se utiliza sin tener que pagar comisiones de descubierto ni de reclamación de deuda.

No obstante, también debes saber que tienes la posibilidad de indicar a tu banco que no te concedan descubiertos o que rechace los recibos o pagos que lleguen a la cuenta cuando no hay suficiente saldo para cubrirlos.

Los clientes de Openbank pueden solicitar la “Protección de Descubierto”, previo estudio y concesión de la entidad, que te protege ante posibles imprevistos para que tu cuenta no llegue a estar en descubierto. Además, puedes ayudarte de nuestro Simulador de Protección de Descubierto.

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