Uno de cada ocho delitos cometidos bajo la jurisdicción de la Guardia Civil está relacionado con Internet, según datos del Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa (UCO) del citado cuerpo. Muestra de que ninguna otra modalidad delictiva crece al mismo ritmo es el hecho de que los fraudes y las estafas online se han disparado un 40 %, aunque solo el 5 % de los ciberdelincuentes acaba siendo detenido.

Phishing, pharming, estafas con tarjetas bancarias… las distintas versiones de estas amenazas en la red están a la orden del día, por lo que resulta aconsejable aprender a identificarlas y actuar ante ellas. Así que conviene estar sobre aviso y saber cómo protegerse de los fraudes por Internet.

Estafas por Internet

El artículo 248 del Código Penal1 define una estafa como la forma de engañar a una persona para que haga algo que va en contra de sus propios intereses o de terceros.

En el mundo online, esto incluye los virus informáticos, programas destinados a robar datos o las estafas de ingeniería social, que engañan a sus víctimas para que faciliten los datos de su tarjeta e incluso realicen transferencias a los delincuentes.

Internet no es el único escenario en el que individuos sin escrúpulos tratan de engañar, robar o hacerse con datos personales. Hay otros métodos, como el vishing, que se apoya en llamadas de teléfono fraudulentas para realizar estafas. Sin embargo, la red es el principal teatro de operaciones para los cibercriminales, tal y como señalan las estadísticas mencionadas.

Tipos de fraude por internet

Así, entre las prácticas ilícitas más habituales en este ámbito, se incluyen las que figuran a continuación.

Estafas de pago por anticipado

  • Extorsiones bajo amenaza de secuestro o agresión.
  • Timos de compra online.
  • Fraudes sentimentales o amorosos para pedir dinero con cualquier excusa una vez ganada la confianza de la víctima.
  • Estafas de caridad, solicitando donaciones para catástrofes naturales, ataques terroristas o en nombre de personas enfermas.
  • Ofertas de empleo falsas con unas condiciones demasiado buenas que exigen el pago previo de una cantidad para empezar a trabajar, por ejemplo, siendo puestos que ni siquiera existen.
  • Grandes oportunidades de negocio o para trabajar desde casa con rendimientos desmesurados.
  • Fraudes con tarjetas bancarias en la venta de bienes inexistentes, de entradas falsas de espectáculos o en webs de apariencia real.
  • Phishing, es decir, cuando los ciberdelincuentes tratan de obtener datos sensibles de la víctima para suplantar su identidad a través del envío masivo de correos electrónicos (spam) o de servicios de mensajería instantánea, haciéndose pasar por un banco o institución respetable.
  • Pharming, que es una variante del anterior, pero redireccionando las visitas que se realizan a sitios legales a páginas en las que los ciberestafadores intentan arrebatar información a las víctimas.

Es importante destacar que el delito de estafa se produce cuando la cuantía de lo defraudado excede de los 400 €, mientras que una falta de estafa es la que se sitúa por debajo de esa cifra2.

Cómo evitar ser la víctima de un fraude por Internet

Sabiendo las amenazas que existen, aquí te contamos las recomendaciones para cubrirse frente a fraudes online que proporciona la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) del Instituto Nacional de Seguridad (Incibe), que depende del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

  • Ante ofertas demasiado buenas, de la clase que sean, desconfía.
  • Si te proponen realizar cualquier transferencia de dinero que no deje rastro, es hora de empezar a sospechar.
  • No te fíes de las transacciones comerciales que traten de cambiar el método de pago a lo largo del proceso.
  • Evita toda aquella oferta, la que sea, en la que te pidan dinero por adelantado.
  • Revisa la web de la compañía o entidad para cerciorarte de que tenga apartados como ‘Política de privacidad’ o ‘Aviso legal’.
  • Comprueba los datos de contacto de la empresa y ponte alerta si el teléfono es un móvil o si la misma carece de sede física en España.
  • Por precaución, no respondas a correos sospechosos ni abras ficheros o accedas a enlaces contenidos en ellos.
  • Rechaza, de entrada, suministrar datos personales y bancarios.
  • En caso de duda, hay una medida de prevención útil: puedes realizar búsquedas en Internet con frases concretas incluidas en el mensaje. Si es un fraude, es posible que aparezca identificado como tal por víctimas anteriores o autoridades.

Recuperar el dinero en un fraude por Internet

¿Es posible recuperar el dinero estafado por Internet? ¿Qué pasa si te estafan por Internet?¿El banco te devuelve el dinero si se trata de una operación en la que hace de intermediario? Pues “si autorizaste el pago de buena fe, la única forma de conseguir la devolución de lo que has pagado sería el consentimiento del beneficiario, lo que no parece muy probable en caso de fraude”, explican desde el Banco de España3. “Las operaciones realizadas con tu tarjeta son mandatos de pago irrevocables”, añaden.

Lo mismo ocurre con las transferencias una vez han llegado a su destino. Ello supone que sí es posible cancelarlas durante un tiempo -dependiendo del caso- antes de que se hagan efectivas. Por ejemplo, si la emites en fin de semana o en festivo. Pero cuando el dinero ya se encuentra en poder del destinatario, en su cuenta, las posibilidades de recuperación del capital son prácticamente nulas y el banco no podrá ayudarte. Es más, ni siquiera tiene obligación de hacerlo.

Así que, aunque sea un consejo manido, aplica siempre el sentido común y piénsatelo dos veces antes de facilitar información o enviar dinero a desconocidos.


1Artículo 248 del Código penal
2Consejos para no ser victima de estafa
3¿Has pagado algo por internet y no te ha llegado el producto que esperabas?