Es increíble cómo está cambiando el mundo, ¿no crees? Pongo un ejemplo: hace 20 años viajábamos por todo el mundo sin llevar un móvil encima. Hoy, seguro que no se nos ocurre salir de casa sin él, ni siquiera para bajar la basura.

La realidad es que estamos asistiendo, sin duda, a una época de cambios vertiginosos en nuestra sociedad, en nuestra sensibilidad por el medioambiente, en nuestros hábitos de consumo y en nuestras capacidades tecnológicas.

¿Por qué necesitamos un plus de innovación en nuestra forma de invertir?

¡No hay vuelta atrás! El mundo avanza y necesitamos posicionarnos en el consumidor del futuro y no en las sensibilidades y tecnologías del pasado. Tenemos que invertir de la misma manera que conducimos un coche: miramos de vez en cuando hacia atrás por el retrovisor, pero donde necesitamos focalizar la atención es mirando hacia adelante. Y la innovación es la forma, es el motor del cambio y el que dicta el rumbo de las oportunidades del futuro, pero también es la llave del crecimiento, algo que está demostrado por los académicos.

El profesor Robert Solow, premio nobel de economía en 1987, demostró que el 80 % del crecimiento económico tiene origen en la introducción de nuevas tecnología y procesos.

Repetir la fórmula del pasado no genera crecimiento diferencial. Invertir en las empresas más innovadoras aporta un potencial plus de rentabilidad.

En resumidas cuentas, complementar las inversiones tradicionales con soluciones enfocadas en la innovación nos permite: por un lado, estar alineados con las nuevas tendencias y, por otro, participar en las opciones de crecimiento futuro.

Aquí os dejamos algunos ejemplos:

1. Las nuevas tecnologías y las soluciones digitales están transformando rápidamente nuestro mundo.

El término “Cuarta Revolución Industrial” fue acuñado por Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial (World Economic Forum)1, e integra todas las áreas de innovación que están permitiendo que la automatización y los robots sustituyan al humano en la producción y los servicios.

En pocas palabras, la Cuarta Revolución Industrial se refiere a cómo las tecnologías como la inteligencia artificial, los vehículos autónomos y el internet de las cosas se están fusionando con la física de las vidas humanas. Solo hay que pensar en los asistentes activados por voz, el reconocimiento facial, los sensores digitales de atención médica o los 100 millones de robots que trabajan en los almacenes de Amazon a fecha de junio de 20201.

Fuentes: Review42, BrandWatch y Tradegecko, PCMag, ThinkComputers e informes de Amazon.

2. Los consumidores del futuro ya juegan un papel importante en la economía.

De cara a los próximos años, se prevé que los aumentos graduales de la esperanza de vida continúen en todo el mundo. Además, los grandes descubrimientos médicos podrían dar lugar a aumentos aún mayores de la longevidad.

Por otro lado, en 2020 aproximadamente 1.800 millones de personas en todo el mundo* (23 % de la población mundial) pueden considerarse como pertenecientes a los millenials, una cohorte que abarca los nacimientos desde principios de los años 80 hasta mediados de los 90. Los consumidores más jóvenes están creciendo con prioridades de gasto claramente diferentes a las de sus padres y abuelos.

Los consumidores asiáticos ya juegan un papel fundamental en la economía. Los consumidores ricos de China y la India representan un 17 % combinado del consumo de la clase media global, y para 2030 se espera que ambos países representen el 59 % del consumo de la clase media mundial, creando un enorme potencial de crecimiento para las empresas que tienen éxito con los consumidores asiático1.

Fuentes: CNN, IDC, Informes de Intuitive, Visual Capitalist, UNESCO y United Nations

3. Las ciudades juegan un papel fundamental en la forma en que el mundo está cambiando.

La mayor parte de la actividad económica y el consumo de recursos se concentran en las ciudades y capitales del mundo.

En 1950 solo el 30 % de la población mundial vivía en zonas urbanas, proporción que aumentó hasta el 55 % en 2018, y según un estudio de Naciones Unidas, se estima que esta proporción aumentará hasta un 13 % más de cara a 20501.

El 75 % del consumo de los recursos naturales tiene lugar en las ciudades, estas producen el 50 % de los residuos globales, y al mismo tiempo en ellas se genera entre el 60 % y el 80 % de las emisiones de gases de informe invernadero (informe “Resource Efficiency as Key Issue in the New Urban Agenda” de Naciones Unidas).

Por ello, las ciudades necesitan transformaciones drásticas para crear condiciones de vida sostenibles.

Fuentes: RenewableUK, IPCC , revista Nature. OurWorldinData, Statista e informe de Alphabet

Nadie puede predecir el futuro, sin embargo, una cosa está clara, el futuro será muy diferente al presente. El futuro se acerca de forma acelerada. El cambio está ocurriendo AHORA.


1Investment Advisory Global Team. Future wealth, investing in a fast forward world.

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