La lucha contra la crisis climática depende de todos los actores de la sociedad, y uno de los pilares para hacerle frente es, sin duda, la transición energética. Una cuestión para la que se requiere, entre otros muchos aspectos, financiación. Y en ello los inversores también juegan un papel fundamental.

Limitar el aumento de temperatura del planeta a 2ºC (idealmente, a 1,5ºC) con respecto al nivel preindustrial es el principal objetivo de El Acuerdo de París, firmado en 2015 en la Conferencia del Clima de París (COP21). Para ello, es necesario reducir considerablemente las emisiones de gases de efecto invernadero y, por tanto, sustituir los combustibles fósiles por fuentes de energía renovables o limpias. La mayor parte de las autoridades políticas mundiales están implementando planes y medidas para contribuir a ello, pero todos podemos aportar nuestro granito de arena, por ejemplo, invirtiendo a través de las carteras de inversión sostenibles.

Considerado como uno de los mayores desafíos de este siglo, diversos análisis señalan que el riesgo climático puede implicar riesgos de inversión y tener impacto en las carteras1, por lo que invirtiendo en la transición energética se podría alcanzar un triple objetivo:

  1. Contribuir a la sostenibilidad del planeta,

  2. Tratar de reducir el riesgo ESG de las carteras. En este caso el relativo a la E-medioambiental a través de la inversión en energías limpias o en valores respetuosos con el medio ambiente; o de la medición de la medición del riesgo climático en las carteras o la huella de carbono.

  3. Intentar obtener rendimientos, ya que este sector también ofrece oportunidades.

No en vano, todas las industrias necesitarán nuevas tecnologías de producción y nuevas formas de fabricación para adaptarse a la transición energética. Las empresas y sectores que reconozcan y se enfrenten antes a los retos que plantea dicha transición, o aquellas que aporten soluciones a esta situación, es probable que sean las ganadoras y superen a sus competidores2 al estar mejor posicionadas.

Diferentes formas de invertir en transición energética

Contribuir a financiar la transición energética desde la inversión se puede hacer a través de diferentes vías:

  • Los bonos verdes. Normalmente, el inversor particular puede acceder a ellos a través de un fondo de inversión que tenga exposición a este tipo de deuda. La peculiaridad de estos bonos es que el importe captado debe ser destinado a proyectos para la sostenibilidad del medioambiente, como pueden ser las energías renovables, transportes limpios, eficiencia energética, etc. Por lo demás, funcionan como cualquier otro bono.

  • Compañías cotizadas que sean respetuosas con el medio ambiente o que contribuyan a dicha transición. Evidentemente, se pueden adquirir acciones de las compañías de manera individual, pero en este terreno también existen vehículos de inversión tanto de gestión activa como de gestión pasiva que permiten una mayor diversificación y cuyas carteras están compuestas por empresas que contribuyen a la lucha contra el cambio climático: desde compañías que ofrecen soluciones contra el cambio climático, a otras eficientes energéticamente, hasta las que están poco expuestas, cuentan con bajas emisiones de carbono o reducen su consumo de agua o su generación de residuos.

  • Invertir en energías renovables. También existe la opción de optar por invertir directamente en energía renovable, algo que no está al alcance del inversor particular, sino de los institucionales.

Por tanto, contribuir a la lucha contra la crisis climática desde nuestra cartera, al mismo tiempo que intentamos conseguir rentabilidad, es más sencillo de lo que podíamos pensar. En el mercado existen productos para diversos tipos de inversores enfocados a este fin y que se ajustan a los diversos perfiles de riesgo. Y es que la sostenibilidad del planeta no solo está en nuestras manos o nuestros gestos diarios, como el reciclaje o la reducción del consumo de agua, sino también en nuestras carteras de inversión.


Publicado el 26 de noviembre de 2021

1 Naciones Unidas. Principios de Inversión Responsable. Cambio climático para propietarios de activos.

Carta de Larry Fink a directivos | BlackRock

2 Blackrock. A sea change in global investing. Integrating climate into portfolios with ETFs, abril 2021.

Mercer. Invertir en una época de cambio climático.

Ten en cuenta que toda inversión conlleva riesgos, incluido ausencia de rentabilidad, pérdida del capital invertido y/o el riesgo de tipo de cambio para las productos denominados en divisa distinta del €. Rentabilidades pasadas no constituyen un indicador fiable de las rentabilidades futuras.

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