Mantener el nivel de vida tras la jubilación es un objetivo compartido por muchas personas. En el contexto actual de envejecimiento de la población parece evidente que para lograrlo habrá que complementar la pensión pública con ahorro privado. Uno de los vehículos de inversión que permite canalizar dicho ahorro es el plan de pensiones.

  1. Un plan de pensiones es un producto financiero orientado a ahorrar para la jubilación en el que el dinero depositado se invierte siguiendo una determinada política de inversiones con el fin de obtener rendimientos. Además, se obtienen beneficios fiscales en las aportaciones al plan. Existen tres tipos de planes de pensiones:

  2. Planes de empleo: los suscribe una empresa para sus trabajadores.

  3. Planes del sistema asociado: los promovidos por una asociación o un colegio profesional para sus afiliados.

  4. Planes individuales: los que puede contratar una persona independientemente y los que se van a explicar en este artículo.

El horizonte temporal, clave para elegir la cartera

A la hora de contratar un plan de pensiones se deben tener en cuenta varios aspectos. Por un lado, hay que elegir la gestora con la que se va a contratar y, en segundo lugar, el propio plan y su consiguiente política de inversión. No obstante, es posible traspasar el dinero invertido a otro producto de la misma o a otra gestora siempre que quieras. Además del perfil de riesgo, cobra mucha importancia el horizonte temporal (es decir, los años que faltan hasta la jubilación). La teoría señala que cuántos más años falten para la jubilación, mayor podría ser el nivel de riesgo de la cartera, y viceversa ya que los más jóvenes tienen tiempo de poder compensar pérdidas potenciales, mientras que en los de mayor edad la preservación del capital mediante una gestión más conservadora podría ser la clave. En cualquier caso, el nivel de riesgo en el plan de jubilación depende del perfil inversor de cada uno; esto no hay que olvidarlo.

En cuanto a la composición de las carteras, en el mercado existen productos que invierten en diversidad de activos, que van desde la renta fija a corto plazo, a la renta variable de mercados emergentes, que pueden satisfacer las necesidades y objetivos de los diferentes inversores.

Aportaciones periódicas al plan de pensiones

Los expertos recomiendan que, además de la cantidad invertida inicialmente se realicen aportaciones periódicas. Es decir, que se ingrese dinero en el producto de forma recurrente (cada mes, trimestre, etc.). La periodicidad y cuantía de las aportaciones se puede modificar en cualquier momento. Además, las aportaciones al plan conllevan beneficios fiscales: permiten una reducción en la base imponible, hasta un límite de 8.000 euros anuales o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. La menor de las dos cantidades(1).

Se trata de un producto destinado a invertir a largo plazo y cuyo objetivo es ser rescatado en el momento de la jubilación. Sin embargo, se contemplan supuestos excepcionales de liquidez(2) en los cuales pueden ser reembolsados. Algunas de estas circunstancias especiales son el desempleo de larga duración, enfermedad grave, invalidez o transcurridos 10 años desde la primera aportación contando desde 2015. Es decir, los primeros planes rescatados bajo este supuesto deberán haber sido contratados en 2015.

Rendimientos del trabajo

A la hora de rescatar el plan de pensiones, la fiscalidad es diferente a la de otros productos. El dinero que se obtiene es considerado como rendimientos del trabajo y aumenta la base imponible que se declara en el IRPF. Tributará, por tanto, al tramo de IRPF correspondiente . De ahí, que la manera en la que se rescate, cobre especial importancia. Hay cuatro posibilidades:

  1. En forma de capital: se rescata la totalidad del plan.
  2. En forma de rentas: se recibe periódicamente una cantidad de los fondos del plan.
  3. En forma mixta: una parte se rescata en forma de capital y el resto en forma de rentas.
  4. En forma de disposición: el beneficiario decide la fecha y cuantía de los reembolsos sin periodicidad.

Dadas sus características, los planes de pensiones son uno de los productos diseñados ad-hoc para ahorrar de cara a la jubilación. Son, por tanto, una opción a contemplar si se desea complementar la pensión pública en un futuro.


(1) Es posible realizar aportaciones a favor del cónyuge siempre que los rendimientos del trabajo que haya obtenido sean inferiores al límite marcado en la normativa.
(2) La ley contempla más supuestos especiales de liquidez.

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