A la hora de solicitar una hipoteca, es habitual que los interesados comparen diversos préstamos para ver cuál les conviene más: a tipo variable o a tipo fijo , lo que ofrecen distintas entidades, el plazo, etc. Sin embargo, a veces no tienen en cuenta los seguros que necesitarán.

No en vano, la formalización de una hipoteca, además de implicar la firma de un préstamo con el banco, también puede conllevar la contratación de algunos seguros, cómo pueden ser el de hogar o el de vida, ya que pueden formar parte de los requisitos que soliciten las entidades. Estas contrataciones de los seguros se pueden realizar de forma individual o mediante la fórmula de seguros vinculados o de seguros combinados. ¿En qué se diferencian?

Seguros vinculados

La Ley reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario, que entró en vigor a mediados de 2019, establece que, las entidades no pueden ofrecer hipotecas y seguros en un paquete único, es decir, sin la posibilidad de contratar el préstamo de forma separada. Esto es lo que se conoce como seguros vinculados. Pero la Ley también contempla 2 excepciones:

  • Que suponga un claro beneficio para el cliente.
  • Que se trate de un seguro para garantizar el cumplimiento de las obligaciones del contrato de préstamo, así como la suscripción de un seguro de daños respecto del inmueble objeto de hipoteca y del resto de seguros previstos en la normativa del mercado hipotecario. En este caso, el banco deberá aceptar que dicho seguro pueda contratarse con una compañía independiente y, por lo tanto, aceptar las pólizas de aquellas otras compañías que ofrezcan unas condiciones y un nivel de prestaciones equivalente a las que hubiera propuesto el banco que le va a conceder el préstamo, sin que ello suponga un empeoramiento de las condiciones de la hipoteca.

Seguros combinados

No obstante, la mayor parte de las hipotecas se ofrecen mediante la fórmula de seguros combinados, algo que ya ofertaban algunas entidades antes de la entrada en vigor de la citada normativa. Esto supone que el cliente puede contratar solo el préstamo o contratar también el seguro adicionalmente. Y el banco debe de explicarle las diferencias entre contratar sólo el préstamo o realizar la contratación combinada con el seguro. De esta forma, los solicitantes de la hipoteca pueden valorar las condiciones de ambos productos de forma más clara y si les beneficia o no contratar ambos.

En este sentido, lo que ofrecen muchas entidades son una serie de bonificaciones, si se contratan los seguros ofrecidos por el banco. Estas bonificaciones se traducen en un ahorro para el cliente, ya que reducen el tipo de interés de la hipoteca y, por tanto, se rebaja la cuota mensual para pagar el préstamo.

Calcular el coste global

Así, las cuentas se deben hacer de forma global. Es decir, teniendo en cuenta el préstamo en sí y los productos, vinculados o combinados. En este sentido, la TAE suele ser un buen indicador del precio final de la hipoteca.

Asimismo, es importante atender a las coberturas y prestaciones del seguro, ya que a la hora de adquirir una vivienda es recomendable contratar un buen seguro.