Prejubilación en España: Requisitos y cómo planificar tu futuro

¿Te imaginas poder dejar de trabajar antes de la edad legal de jubilación y cobrar cada mes un ingreso que te permita mantener tu libertad financiera y nivel de vida? La prejubilación en España es una opción cada vez más presente entre quienes quieren anticipar su retiro o se ven afectados por procesos de reestructuración en su empresa.

Te explicamos paso a paso todo lo que necesitas saber sobre la prejubilación en España.

¿Qué es la prejubilación?

La prejubilación es un acuerdo privado entre la empresa y el trabajador para que este deje de trabajar antes de la edad de jubilación ordinaria, normalmente a partir de los 55 años. A diferencia de la jubilación anticipada, no existe una normativa específica en la Seguridad Social que la regule: se trata de un pacto individual o colectivo que suele darse en contextos de despidos colectivos, Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) o reestructuración de plantillas.

En la práctica, la prejubilación implica:

  • El cese de la actividad laboral antes de la edad legal de jubilación.
  • El cobro de una compensación económica por parte de la empresa hasta que el trabajador alcance la edad de acceso a la jubilación anticipada o la jubilación ordinaria.
  • La posibilidad de recibir, en paralelo, la prestación por desempleo correspondiente.
  • Que la empresa asuma las cotizaciones del trabajador prejubilado, vía convenio especial con la Seguridad Social, para que no se vea afectada su futura pensión.

Por tanto, la prejubilación busca que el trabajador mantenga un nivel de ingresos similar al que tenía en activo hasta que pueda acceder a la pensión de jubilación, cubriendo el “puente” entre el empleo y la pensión pública. Para complementar estos ingresos y asegurar el poder adquisitivo, muchos trabajadores optan por saber qué es un plan de pensiones y contratar uno que se ajuste a sus necesidades entre los distintos tipos de planes de pensiones disponibles.

Diferencias entre prejubilación y jubilación anticipada

Es habitual confundir la prejubilación con la jubilación anticipada, pero existen diferencias clave. La prejubilación es un acuerdo privado entre empresa y trabajador. No es una modalidad reconocida legalmente por la Seguridad Social. Se accede tras el despido y suele acompañarse de la prestación por desempleo y una compensación económica de la empresa.

En cambio, la jubilación anticipada: es una modalidad prevista en la Ley General de la Seguridad Social. Permite acceder a la pensión antes de la edad ordinaria, siempre que se cumplan ciertos requisitos de edad y cotización. La pensión se reduce mediante coeficientes reductores.

Requisitos para la prejubilación

Dado que la prejubilación no está regulada por una norma específica, no existen unos requisitos universales para la prejubilación. Sin embargo, en la práctica suelen ser comunes los siguientes:

  • Edad mínima: generalmente, la prejubilación se ofrece a partir de los 55 años.
  • Antigüedad en la empresa: suele priorizarse a trabajadores con un determinado número de años en la organización.
  • Imposibilidad de acceder a la jubilación anticipada directamente por no cumplir aún con la edad mínima o con los años de cotización exigidos.
  • Situación empresarial concreta: que la empresa se encuentre en un proceso de reestructuración, Expediente de Regulación de Empleo (ERE) o reducción de plantilla.
  • Situación legal de desempleo: estar afectado por un ERE o en situación legal de desempleo puede permitir, en determinados supuestos, el rescate anticipado del plan de pensiones para complementar los ingresos.
  • Firma de un acuerdo de prejubilación: en el que se detallen las condiciones económicas, la duración del acuerdo y las cotizaciones.
  • Convenio especial con la Seguridad Social: la empresa asume el compromiso de suscribirlo para continuar cotizando por el trabajador hasta que pueda acceder a la jubilación anticipada u ordinaria.

¿A qué edad me puedo prejubilar?

No existe una edad única, ya que depende del acuerdo entre empresa y trabajador. Sin embargo, la prejubilación en España suele darse a partir de los 55 años. En algunos sectores o empresas puede adelantarse, pero lo habitual es que se ofrezca a personas que hayan superado esa edad.

Conviene recordar que la Seguridad Social no determina una edad mínima oficial para la prejubilación, pero sí la establece para la jubilación anticipada, que actualmente oscila entre los 61 y los 63 años, según los años cotizados. El período de prejubilación puede extenderse durante varios años, hasta que el trabajador alcance la edad y requisitos necesarios para acceder a la jubilación anticipada o la ordinaria.

Por eso, es fundamental analizar bien el acuerdo de prejubilación y asegurarse de que la empresa seguirá cotizando por ti durante toda la etapa previa a tu jubilación legal.

¿Cuánto se cobra estando prejubilado?

Esta es una de las grandes dudas. La respuesta depende de varios factores porque el importe no está fijado por ley, sino por el acuerdo con la empresa. De forma general, te puedes encontrar con el siguiente esquema:

Por un lado, la prestación por desempleo (el “paro”) y, por otro, una compensación mensual de la empresa, a lo que podría sumarse lo acumulado en un plan de pensiones para el ahorro de la jubilación si se decide rescatar. La compensación de la empresa suele estar entre el 60 % y el 80 % del salario bruto que el trabajador tenía en activo, aunque puede variar.

La prestación por desempleo tiene una duración máxima de 2 años. Después, si se cumplen los requisitos, es posible acceder a subsidios especiales para mayores de 52 años. Además, la empresa debe mantener las cotizaciones vía convenio especial con la Seguridad Social, lo que evita lagunas en la futura pensión.

Ejemplo práctico: si tenías un salario bruto anual de 40.000 € y te prejubilas a los 56 años, podrías cobrar durante la prejubilación el 70 % de tu salario (28.000 € al año), sumado al paro correspondiente y con la empresa cotizando por ti hasta la jubilación efectiva.

¿Se cobra lo mismo prejubilado que jubilado?

No, no se cobra lo mismo prejubilado que jubilado. Cada etapa implica una remuneración diferente.

Durante la prejubilación: recibes el paro (si tienes derecho) y una compensación mensual de la empresa. El total suele ser menor a tu salario en activo, pero puede ser muy próximo si el acuerdo es favorable. En cambio, cuando llegas a jubilarte: dejas de percibir la compensación y el paro, y empiezas a cobrar la pensión de la Seguridad Social, que se calcula según tus bases de cotización y años cotizados. Si te jubilas anticipadamente, la pensión puede reducirse por los coeficientes reductores.

¿Tengo que pagar impuestos por mi prejubilación?

Dependiendo del origen del ingreso, deberás pagar impuestos al prejubilarte:

  • Prestación por desempleo: se considera rendimiento del trabajo y está sujeta al IRPF, igual que tu salario habitual.
  • Compensación de la empresa: también se considera rendimiento del trabajo. La empresa suele practicar la retención correspondiente cada mes.
  • Indemnización por despido: si la prejubilación se produce en el marco de un ERE, hay una parte que puede estar exenta de impuestos dentro de los límites legales. Consulta siempre el caso concreto.

Cuando llegues a la edad de jubilación y empieces a cobrar la pensión, también tributarás por ella en la declaración de la renta, pero con tipos y mínimos diferentes. Si tienes dudas sobre cómo tributan tus ingresos de prejubilación o quieres optimizar tu fiscalidad, consulta con un especialista o utiliza el simulador de la Agencia Tributaria.

La prejubilación puede ser una oportunidad para adelantar el retiro profesional y planificar nuevas etapas en tu vida, siempre que conozcas bien las condiciones y opciones disponibles. Entender cada aspecto te permitirá tomar decisiones informadas y adaptar tu estrategia financiera a lo que buscas para el futuro.

¿Te ha gustado? Danos tu opinión y ayúdanos a mejorar

No me ha gustado

Está bien

Me ha gustado mucho