La sostenibilidad del medioambiente mediante la reducción de emisiones netas es un compromiso de todos. Cada persona contribuye a esta ardua, pero necesaria, tarea de diversas maneras, y una de ellas es la compra de un vehículo ecológico o eléctrico, que puede reducir las emisiones hasta en un 70 %. Cada vez son más quienes optan por ellos, alentados por un precio cada vez más competitivo y por una mayor autonomía.

Sin embargo, aún surgen muchas dudas ante la posible adquisición de uno de estos coches. Evidentemente, como sucede ante la compra de cualquier vehículo, lo primero que hay que comprobar son sus prestaciones y que el precio se ajuste a ellas.

Consideraciones para tener en cuenta

En el caso de los automóviles eléctricos, una de las principales cuestiones que hay que tener en cuenta es la autonomía del vehículo, o lo que es lo mismo, las horas que podrá estar circulando el coche sin necesidad de recargarlo. Por tanto, especialmente si utilizamos el automóvil para desplazamientos largos en nuestra vida diaria, esto es de vital importancia.

En ese sentido, también es importante disponer de puntos de recarga cercanos para llevar a cabo el particular repostaje de estos coches, aunque también es posible instalar un punto de recarga en el domicilio, si se dan determinadas condiciones en el edificio donde residimos. Asimismo, hay que considerar que realizar una recarga completa de la batería conlleva varias horas (varía en función del modelo seleccionado), por lo que se requiere de cierta planificación temporal, ya que no tiene nada que ver con el tradicional llenado del depósito que se hace en una gasolinera.

Sin embargo, y pese al elevado precio actual de la luz, ahorrará dinero, ya que a la larga suele ser menos costoso que el abono de la gasolina o diésel. Además, ahorrará también en términos de mantenimiento de coche, porque, por ejemplo, no habrá que limpiar el filtro del aceite. También pagará menos en el Impuesto de Circulación, ya que este se calcula en función de las emisiones de CO2 y con un coche eléctrico se puede conseguir una bonificación de hasta el 70 %.

Por último, cada vez son más los lugares (especialmente el centro de las ciudades) que tienen limitada la circulación a los vehículos más contaminantes, por lo que un automóvil ecológicamente eficiente le permitirá acceder a determinados espacios prohibidos a otros coches.

Financiación de la compra

Una vez conocidas las prestaciones, es hora de comprobar los precios. La oferta del mercado es cada vez más amplia, lo que ha contribuido a rebajar los costes de estos vehículos, aunque siguen siendo más caros que los de gasolina o diésel. No obstante, conviene revisar si existe algún tipo de subvención por el cambio de un automóvil tradicional a uno ecológico que constituya una ayuda adicional.

Sin ir más lejos, el Consejo de Ministros aprobó el pasado mes de abril el Plan Moves III, destinado a “financiar la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables como turismos, furgonetas o motos, así como la adquisición e instalación de infraestructuras de recarga de acceso público y de uso privado”, que estará vigente hasta 2023 y financiará hasta con 7.000 € la compra de un automóvil eléctrico si se entrega un coche de más de 7 años de antigüedad. En caso de ser más nuevo, la cuantía desciende progresivamente.

Además, también existen el mercado préstamos específicos para la adquisición de vehículos ecológicos o la posibilidad de acceder a bonificaciones adicionales en los créditos que contribuyen a hacer más accesible la financiación. Por último, también está disponible la opción de acceder a un renting y no optar directamente por la compra del automóvil.

Por tanto, si se está planteando adquirir un vehículo eléctrico, es cuestión de valorar las necesidades y circunstancias particulares, pero no más que cuando se compra un automóvil con combustible tradicional, ya que incluso podría decirse que las ventajas de los coches ecológicos mantendrán una tendencia creciente por ser el futuro de nuestra conducción y, probablemente, de nuestro planeta.