El término diversidad proviene de la palabra latina diversitas y expresa la cualidad de lo diverso o diferente. En el plano empresarial, una compañía es diversa cuando está compuesta por empleados de diferentes géneros, edades, religiones, razas, etnias, antecedentes culturales, orientación sexual, religión, idiomas, educación, habilidades, etc.

Y es que en el mundo hay más de 7.800 millones de personas1. O lo que es lo mismo, 7.800 millones de formas únicas e irrepetibles de entender, sentir y expresarse. Las cosas que nos hacen diferentes son las que nos permiten ofrecer soluciones distintas a los retos que tenemos por delante y esta diversidad debe estar reflejada también en el mundo empresarial.

La diversidad es una palanca estratégica para alcanzar la transformación. Para innovar y dar soluciones a nuevos retos, necesitamos la visión y experiencias diferentes de muchas personas. Cuanto más diferentes seamos, más diversidad de ideas podremos proponer a los desafíos que la sociedad tiene que afrontar. Por este motivo, es importante celebrar lo que nos hace distintos y únicos a cada uno de nosotros.

Sin embargo, aunque la diversidad es la base del cambio, no es suficiente para potenciar las capacidades únicas que cada uno de nosotros tenemos. Para lograr este objetivo, tenemos que crear un entorno inclusivo en el que todas las personas se sientan bien, y puedan maximizar todo su potencial.

Más allá de ventajas como mejores resultados en la toma de decisiones, mayor innovación (las empresas inclusivas tienen 1,7 veces más probabilidades de ser líderes en innovación en su mercado, afirma Josh Bersin2, uno de los expertos más reputados en el área de RRHH, capacitación y gestión de talento3) y mayor agilidad en la resolución de problemas (los equipos diversos resultan más resolutivos que las personas cognitivamente similares4), la diversidad empresarial tiene otros beneficios relacionados directamente con los resultados de la compañía.

Mayor probabilidad de que su rendimiento sea superior. Según el informe ‘Diversity wins’ de McKinsey5, realizado a más de 1.000 empresas de 15 países y publicado el año pasado, las compañías que se encuentran en la parte más alta del ranking en cuanto a diversidad de género en su equipo ejecutivo tienen un 25 % más de posibilidades de tener una rentabilidad superior respecto a las que presentan niveles más bajos. En el caso de la diversidad étnica y cultural, las empresas que se situaron a la cabeza en este ámbito tuvieron un rendimiento superior del 36 %.

Relación positiva entre la diversidad de género a nivel de la Junta Directiva y la calidad crediticia de la empresa. Tras un análisis en 2019 a 1109 empresas norteamericanas que cotizan en bolsa, Moody's revelaba que las empresas con mayor diversidad de género en sus Consejos tienden a tener calificaciones crediticias más altas. "No podemos afirmar con seguridad que exista una causa-efecto, pero sí hay una correlación demostrada en las empresas con calificaciones más altas en Europa y Norteamérica"6 , precisó Marina Albo, directora general responsable de rátings corporativos de Moody's para Europa, Oriente Medio y África. En cuanto a los beneficios de contar con una política de diversidad e integración, Albo indicó que "se trata de un factor que mitiga riesgos, ayuda a tomar mejores decisiones estratégicas y financieras y favorece el acceso a financiación y oportunidades"7.

¿Y en el mundo de la gestión de activos? Apostar por la diversidad es rentable

El estudio del Goldman Sachs publicado en 2020, en el que analizó 496 fondos de renta variable en Estados Unidos de gran capitalización, el 43 % de los fondos gestionados por mujeres o equipos mixtos superaron sus índices de referencia u objetivos, frente al 41 % para los hombres8. Los retornos de la mediana de los fondos que están en manos de mujeres duplicaron la de los fondos controlados por equipos integrados exclusivamente por hombres.

Además los fondos gestionados por equipos mixtos soportaron mejor las oscilaciones del mercado9 y su mediana superó en 50 puntos básicos su objetivo frente a los equipos exclusivamente masculinos, que quedaron 20 puntos por debajo.

Sin duda, la grandeza de un equipo está en la diversidad. Esto es lo que enriquece el trabajo y estimula la creación de soluciones innovadoras.

Trabajar desde la diversidad y la igualdad de oportunidades es esencial para contribuir al progreso de las personas y conseguir ser un reflejo de la sociedad. Los negocios exitosos incorporan diversidad e inclusión en toda su cadena de valor, atrayendo, desarrollando y reteniendo el mejor talento para poder atender a las necesidades de todos los clientes que confían en nuestras soluciones de ahorro e inversión.


1 World Population
2 Josh Bersin, experto en educación corporativa.
3 y 4 Estudio publicado en el portal Harvard Business Reviews.
5 Diversity and inclusion, McKinsey
6 y 7 Santander Asset Management, infórmate de lo que está pasando.
8 y 9 Fondos liderados por mujeres directivas.