Ya sabemos cómo es vivir una pandemia, pero a todos nos surge la misma duda: ¿cómo será el futuro tras ella? ¿Cuándo podremos dejar de usar mascarilla? Para conocer un poco más la situación actual del coronavirus y qué va a pasar a partir de ahora, hemos tenido el placer de contar con Isabel Sola en el último encuentro online Women at Openbank.

Patricia Benito entrevistó el pasado viernes 11 de junio a Isabel Sola, una de las personas que más sabe de coronavirus en España y todo un referente en el mundo de la ciencia. Doctora en Biología Molecular por la Universidad Autónoma de Madrid, Premio Hipra de la Real Academia de Doctores por su tesis doctoral sobre estrategias de protección en coronavirus, codirectora del laboratorio de Coronavirus en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC y coinventora de tres patentes, son solo algunos de los hitos profesionales de Isabel.

Ciencia en femenino

Desde el principio, Isabel tuvo claro que quería saber cómo funcionaba el mundo a su alrededor y conocer el porqué de las enfermedades. La biología respondía a todas esas preguntas que se planteaba y no dudó en encaminar su carrera profesional a la investigación.

Tras más de 27 años en este campo, hablamos con ella sobre la situación de la mujer en la ciencia y, especialmente, cómo es ser investigadora. Nos contó que la paridad que encontramos al inicio de la carrera no se corresponde con una igualdad en los puestos más altos y que la clave está en la conciliación laboral y familiar.

“Espero que esta desigualdad vaya cambiando y que se trabaje en la conciliación y en que todos ayudemos en casa, para que eso no condicione la vida laboral ni la carrera investigadora de ninguna mujer. Soy optimista, creo que ya se está moviendo.”

Confesó que se siente afortunada por no haber percibido nunca discriminación en su trayectoria científica, pero es consciente de que no en todas las empresas la situación es igualitaria. Además, reconoció que esa conciliación es un esfuerzo extra que se exige generalmente a las mujeres y que sin el apoyo familiar hubiera sido imposible desarrollar su carrera profesional.

Y es que como explicó Patricia Benito, el último informe del Ministerio de Ciencia e Innovación, que analiza la presencia de mujeres en la ciencia y en la investigación, confirma las 3 grandes brechas de género en este ámbito: cuesta atraer talento femenino, es difícil retenerlo por la falta de conciliación y la presencia femenina se reduce drásticamente en los puestos más altos.

Por eso, Isabel anima a todas las jóvenes que estén pensando en decidirse a la investigación a hacerlo.

“La ciencia es algo que cualquier sociedad necesita para avanza y mejorar. Es una carrera apasionante que permite descubrir cosas nuevas y entender lo que sucede en el mundo. La satisfacción de descubrir algo útil para la sociedad no tiene precio.”

¿Está cerca la vacuna española?

Aunque hace un año la mayoría de nosotros no habíamos escuchado nunca la palabra “coronavirus”, hay personas que llevan muchos años estudiando este tipo de virus. Algo que ha sido fundamental para que solo un año después tengamos vacunas para hacerle frente.

Isabel Sola es una de ellas, lleva desde 1998 investigando en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC sobre esta familia de virus y actualmente está desarrollando, junto a Luis Enjuanes, una de las vacunas más eficaces sobre el SARS-CoV-2 en España.

Es una vacuna con un desarrollo complejo que se encuentra en etapa preclínica y que esperan llegue a la fase clínica en humanos en 2022. Y es que esta vacuna cuenta con varias diferencias importantes respecto a las que conocemos hoy en día. Según nos explicó Isabel Sola, la primera distinción es que esta vacuna puede replicarse millones de veces dentro del cuerpo, por lo que aumenta exponencialmente la dosis, haciendo que con menos cantidad, pueda conseguirse un efecto mayor. Además, será una vacuna con una respuesta inmune más completa, equilibrada y, probablemente, más duradera que las actuales, gracias a los diferentes componentes que presenta. Y la tercera y llamativa diferencia es la forma de aplicación de la vacuna.

“El tercer factor diferencial es poder administrarla intramuscular e intranasal. Así, conseguiríamos inmunidad es las mucosas, es decir, la puerta de entrada del virus a nuestro cuerpo, protegiéndonos de la enfermedad, pero también de que podamos contagiar a otras personas.”

En cuanto a los efectos secundarios de las vacunas en general, Isabel recalcó que no solo dependen de la composición, sino también de otros factores, y que no hay indicios de que vayan a tener efectos adversos a largo plazo.

“Mayoritariamente son a corto plazo y leves o moderados. No hay ninguna evidencia ni probabilidad de que vayan a causar efectos a largo plazo.”

¿Seguiremos viviendo con la COVID-19?

Aunque Isabel afirma que es la gran pregunta por responder, considera que podemos ser optimistas en cuanto a la duración de la inmunidad.

“No sabemos el tiempo de inmunidad que nos da pasar la enfermedad y las vacunas, pero las últimas noticias son prometedoras, ya que los anticuerpos se mantienen al menos durante un año y, además, parece que la inmunidad celular puede mantener la protección durante más tiempo.”

Además, con unas expectativas de vacunación de en torno al 80 % en otoño, se espera que poco a poco podamos volver a la normalidad. Aun así, el virus seguirá circulando, por lo que hasta que no se alcancen cifras de vacunación muy altas en todo el mundo, el virus seguirá estando con nosotros.

“El impacto no será el mismo porque ya tenemos el escudo protector de la inmunidad, pero mientras siga ahí puede seguir causando infecciones. Por eso, hay que seguir manteniendo medidas, haciéndolas compatibles con la nueva normalidad.”

Respecto a esto, cree que la mascarilla podrá dejar de ser obligatoria pronto, siempre que otras medidas no dejan de aplicarse, ya que el éxito está en la combinación de varias de ellas.

El futuro de la ciencia y las científicas

Isabel Sola recordó que el uso de vacunas lleva existiendo desde el siglo XVIII y que es la forma que tenemos de preparar a nuestro sistema inmune para hacer frente a una enfermedad.

En concreto, los coronavirus llevan estudiándose muchas décadas y gracias a toda esta investigación, hoy tenemos mucha información sobre cómo se comporta este virus y se han podido desarrollar las vacunas en tiempo récord.

Una de las reivindicaciones más habituales por parte de la comunidad científica es el apoyo de las instituciones y el incremento de los recursos destinados a la ciencia. Isabel Sola no es una excepción.

“Nos hemos enfrentado todos los países ante un mismo virus, completamente indefensos. Y el arma más poderosa, las vacunas, son el fruto de una investigación de años atrás que se ha podido aplicar en muy poco tiempo. Ha quedado demostrado la importancia de seguir apoyando a la investigación.”

Ella confía en que este aprendizaje no se olvide, que se destinen más recursos a la investigación y que pronto veamos a más mujeres en todos los ámbitos científicos.

Si no pudiste conectarte, puedes ver la entrevista completa en este video.