En tiempos de incertidumbre, nuestra mente nos pide fijarnos en lo estable. También en los mercados, donde al dispararse la volatilidad, se activa la preferencia por el ‘más vale pájaro en mano’. Muchos inversores prefieren ‘tocar’ la rentabilidad de la inversión, de alguna manera, y una de ellas son los dividendos.

La clave aquí está en seleccionar bien las empresas que ofrecen estos pagos, porque podemos encontrar trampas de dividendo por el camino. Puede que un valor con una elevada remuneración esté pagando por encima de sus posibilidades para ganarse el favor del inversor, pero se vea obligado a reducir la remuneración si sus beneficios se debilitan, lo que puede ocasionar mayores caídas en su cotización.

En el contexto que estamos viviendo, con la crisis sanitaria y económica de la COVID-19, muchos inversores han sufrido una pérdida de sus ingresos periódicos, por dividendos, tras cancelarse o reducirse, considerablemente, el pago de dividendos en muchas compañías dado el impacto de la desaceleración económica derivado del ‘Gran Confinamiento Mundial’.

Los inversores en España están acostumbrados a completar su inversión con un ingreso extra periódico, complementario a sus fuentes de renta tradicionales, con el que hacer frente a sus gastos recurrentes. Estas preferencias han aumentado debido a la situación actual de incertidumbre sobre la madurez del ciclo económico y de mercados, el envejecimiento de la población y la consecuente situación de los sistemas de pensiones a nivel global, llevando a los inversores a mostrar un creciente interés por las estrategias de inversión y productos generadores de rentas ('Income').

Este tipo de estrategias de inversión se basa en estructuras de carteras orientadas a la generación de rentas recurrentes a través del cobro de dividendos, cupones y cualquier otra fuente de ingresos derivados de los activos utilizados en sus inversiones. El inversor, en este caso, aspira a beneficiarse tanto del flujo de rentas/ingresos como de la apreciación del capital a largo plazo procedente de los activos en que se invierte.

Pero no todos los productos son idóneos para cualquier contexto y el que estamos viviendo, supone un auténtico desafío. En Santander AM, apostamos por tanto, por la búsqueda de fuentes de ingresos y apreciación del capital alternativas, más allá de los activos tradicionales con un foco, especialmente relevante, en el control de riesgo y en una eficiente asignación de activos en función de los niveles de volatilidad, como de la correlación entre los mismos.

Fondos de inversión con reparto de renta, una gran alternativa

Para los que quieren beneficiarse de esos pagos periódicos pero sin dedicar mucho tiempo a analizar las compañías buscando la tranquilidad que les da la gestión delegada en manos de profesionales y una cartera de estrategias alternativas diversificadas que minimice el riesgo, la opción más adecuada son los fondos de inversión con reparto de rentas, vía reembolso periódico de participaciones.

En estos fondos, igual que en las acciones, el valor liquidativo del fondo 'se ajusta' tras el pago de esas rentas. Imaginemos que un fondo que 'cotiza' a 10 € paga un 1 € de renta trimestral hoy, pues el euro se ingresaría en cuenta y el precio de cada participación bajaría a 9 €. Por eso, si miramos los datos de rentabilidad de un fondo de reparto siempre parecerá menos rentable que la misma versión del fondo en la clase de acción que no paga dividendo. La diferencia entre una y otra debería ser cercana al cupón que se ha ido pagando.

La mejor alternativa fiscal para el reparto es que éste se lleve a cabo vía reembolso de participaciones, ya que el rendimiento de capital mobiliario se aplica sobre la ganancia del fondo y no sobre todo el importe pagado como ocurriría en el caso de que la renta se abone como pago en efectivo de dividendo o cupón, que estaría sujeta a retención fiscal de entre el 19 % y el 23 %, en función de lo recibido.

La inversión en fondos de rentas consigue minimizar la volatilidad al partícipe y ayuda a que éste conceda tiempo suficiente a la inversión para que madure.

¿Hay algún peaje por todo esto? El único se mide en términos de coste de oportunidad, dado que se renuncia a los beneficios del interés compuesto al repartir los ingresos generados en lugar de reinvertirse.

El nivel de riesgo y la información de cada uno de los Fondos de Inversión comercializados por Open Bank, S.A. está detallado en el Folleto Informativo o Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (DFI) de cada uno de los Fondos de Inversión, disponible en www.openbank.es y www.cnmv.es.


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