El concepto de inversión responsable o sostenible parece que está muy “de moda”. Pero ¿qué es exactamente?, ¿cómo accedemos a ella?, y sobre todo, ¿es rentable?

La inversión verde o sostenible se define como: inversión con criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG), inversión responsable, inversión socialmente responsable (SRI), cambio climático, e, incluso, “greenwashing”. Este término, que al contrario de los términos anteriores, identifica aquellas políticas que buscan confundir intencionadamente a inversores sobre el alineamiento de sus inversiones con objetivos de sostenibilidad.

Existen para describirlo mil y un términos, literalmente casi 80, como ha identificado The Granito Center for the Impact Economy, institución que ofrece servicio de consultoría e investigación sobre inversión sostenible.

Pero, ¿qué es en realidad la inversión sostenible?

Normalmente, el interesado se siente confundido por tanta terminología y al final no toma ninguna acción. Pero parece que se van dando los primeros pasos para hacer más comprensible la inversión sostenible o “verde”.

El Instituto de Finanzas Internacionales ha hecho público una serie de recomendaciones sobre como simplificar la terminología, proponiendo 3 categorías de inversión sostenible:

  1. Inversiones de exclusión: engloba aquellas que activamente evitan invertir en empresas o países no sostenibles.
  2. Inversiones de inclusión: engloba aquellas que invierten activamente en empresas o países sostenibles.
  3. Inversiones de impacto: aquellas que buscan un impacto positivo medible y directo en la sociedad y/o el medio ambiente, a la vez que tratan de obtener retornos financieros.

¿Cómo se lleva a cabo la inversión sostenible?

En base a estas categorías, se incluyen en las estrategias de inversión y en plataforma de fondos productos englobados en los dos primeros tipos, y se pone el foco a cómo se pueden desarrollar las inversiones de impacto para clientes finales.

Cabe recordar que, mientras que en inversiones de filantropía el inversor está de acuerdo en sacrificar retornos financieros, con las inversiones sostenibles se buscan retornos de mercado, sin sacrificar los mismos, incluso tratando de ser más eficientes y estables en el medio y largo plazo.

Como sabes, en Openbank buscamos una inversión responsable de tu dinero, priorizando la de carácter sostenible. Un ejemplo es nuestra estrategia de inversión más conservadora (Kuala Lumpur) que está expuesta actualmente en un 79% a inversión sostenible.

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