Si hay un debate recurrente cuando se habla de renta variable es el decidir si es mejor invertir en acciones de crecimiento (growth) o en acciones de valor (value). Los defensores de ambas corrientes defienden fervientemente el potencial de cada una de ellas, pero no necesariamente hay que elegir entre una u otra a la hora de invertir.

¿En qué consiste la corriente Value?

El máximo exponente de la filosofía value es Warren Buffett, aunque el creador sea Benjamin Graham. El apodado como Oráculo de Omaha la ha popularizado durante las últimas décadas a través del éxito de sus inversiones. El value investing consiste en invertir en compañías que están baratas, pero que cuentan con potencial de revalorización. Es decir, empresas que tienen buenos fundamentales (balances sólidos, poco endeudadas, flujo de caja recurrente…etc.), pero que están infravaloradas por el mercado. La razón de que no cuenten con el favor del mercado a veces puede deberse a causas externas, como una crisis que puede provocar un miedo irracional de los inversores.

Para seleccionar estas compañías, es necesario realizar un minucioso análisis que permita conocer el valor intrínseco – la estimación que se hace de lo que vale una empresa en base a sus fundamentales - y el margen de seguridad: la diferencia entre el precio de un activo y su valor intrínseco, que ayudará a saber si merece la pena realizar la inversión.

¿Qué son empresas de crecimiento en una estrategia Growth?

Por el contrario, los inversores growth se centran en el potencial y no tanto es su precio. Buscan empresas que ya están en fase de expansión y que estiman que sus beneficios continuarán creciendo en los próximos años, lo que se reflejará en una revalorización en bolsa. Normalmente, se trata de empresas que cuentan con una ventaja competitiva que les permite aumentar los precios - lo que se conoce como poder de fijación de precios - e incrementar su cuota de mercado. Este tipo de compañías no suele repartir dividendos, ya que reinvierten los beneficios obtenidos en su negocio o los utilizan para adquirir otras empresas y continuar creciendo.

Value vs Growth: ¿Son compatibles?

Los sectores value suelen ser sectores más consolidados, con métricas de valoración más bajas, como los bancos, las compañías eléctricas y energéticas o las telecomunicaciones. Por el contrario, entre los sectores growth figuran aquellos que crecen a un ritmo superior a la media, como la tecnología, el sector industrial o el de consumo discrecional.

Aunque muchos se empeñen en enfrentarlas, estas compañías pueden ser complementarias y ayudar a diversificar la cartera. Hay momentos de mercado en los que un tipo de empresas se comportan mejor que otras, pero en determinadas situaciones como la actual, todos los sectores se están viendo afectados. De ahí que delegar la gestión en un experto que construya la cartera y decida qué opción es más beneficiosa en cada momento, sea una gran opción.

Roboadvisor, delegar la gestión de carteras

Para ello, en Openbank contamos con un servicio de inversión automatizada Roboadvisors, que permite invertir de la forma más eficiente y fácil para intentar obtener las mejores rentabilidades. Un roboadvisor es un gestor de carteras de inversión automatizada que ofrece una gestión de activos mediante algoritmos, aunque en el caso de Openbank, además, está supervisado por un comité de inversiones que cuenta con el asesoramiento de BalckRock®, la mayor gestora del mundo. Esto supone que el trabajo que realiza la máquina es aquel en el que las personas no aportan valor, mientras que el robot sí optimiza los procesos, las operaciones, el rebalanceo de la cartera o la información. Pero la toma de decisiones está respaldada por un equipo de expertos que tiene en cuenta aspectos, como la evolución de los mercados o la política monetaria, para definir la composición de las carteras en cada momento.

Al contratar un roboadvisor, el cliente delega la gestión de su patrimonio y permite que se gestione su dinero a través de carteras que invierten en diferentes activos o productos financieros. El Roboadvisor de Openbank dispone de varias carteras de fondos de inversión para los diferentes perfiles de riesgo, que van desde las más conservadoras hasta las más arriesgadas.

Además, otra de sus ventajas es su bajo coste. La inversión mínima para acceder a estos servicios es baja y las comisiones, también. Asimismo, se puede retirar el dinero invertido sin comisión de cancelación. A su vez, se pueden realizar aportaciones periódicas o de manera puntual en cualquier momento, aumentando el patrimonio invertido. Y, por supuesto, se dispone de información online actualizada de las inversiones a través de la web y la app de cada entidad. En algunas ocasiones, como en el caso de Openbank, también es posible realizar consultas a un equipo de especialistas en inversión. Por tanto, para aquellos inversores menos experimentados, supone una opción interesante para iniciarse en el mundo de la inversión debido a su sencillez.


Toda inversión conlleva riesgos, incluido ausencia de rentabilidad y/o pérdida del principal invertido. El valor de la inversión está sujeto a fluctuaciones del mercado, sin que rentabilidades pasadas generen derechos en el futuro.

Publicidad