Sin duda, COVID-19 ha sido duro para los mercados de inversión. Los principales índices bursátiles, como el FTSE 100, el Dow Jones Industrial Average o el S&P 500, ocuparon los titulares al entrar en territorio bajista por primera vez en más de una década.

Esto significa que sufrieron caídas sostenidas de más del 20 %, algo que ocurrió rápidamente. El coronavirus (COVID-19), se convirtió en una pandemia que, en cuestión de semanas, trastornó vidas, economías y mercados en todo el mundo. Como inversor, es perfectamente normal estar preocupado durante una recesión, especialmente si es tan aguda y desconocida como la que vivimos el año pasado.

Cuando la situación se pone difícil, es el momento de recuperar los principios básicos de la inversión. Volver a lo esencial

Con el tiempo, las inversiones tienden a ser mejores que el ahorro

Aunque siempre es importante recordar que lo que ha ocurrido antes no es garantía de lo que ocurrirá en el futuro, la historia nos ha enseñado que, a largo plazo, las inversiones se han comportado mejor que el ahorro cuando se trata de mantener el ritmo del aumento de los precios. Esto ha ocurrido en recesiones, depresiones, crisis financieras, guerras mundiales y otros muchos acontecimientos.

Lo que realmente importa es el tiempo en el mercado

Si inviertes a largo plazo, lo que se entiende como cinco años o más, lo importante es alcanzar el objetivo marcado aunque no sea en un periodo corto de tiempo.

Una vez que has comprometido tu dinero, las subidas y bajadas a corto plazo pueden generar un ruido que te haga correr el riesgo de «vender a la baja y comprar al alza» como reacción emocional a lo que está ocurriendo. Pero una y otra vez, los estudios han demostrado que mantener la inversión a lo largo de todo el proceso puede arrojar mejores resultados. Aunque los rendimientos pasados no garantizan los futuros, cuanto más tiempo mantengas tu inversión, más probabilidades tendrás de obtener retornos positivos.

Diversificar tus inversiones ayuda a gestionar el riesgo

Los distintos tipos de inversión se comportan de manera diferente, en momentos diferentes. La crisis de la COVID-19 no ha sido una excepción hasta el momento. Por ejemplo, mientras los precios de las acciones han bajado, los precios de muchos bonos han subido. Algunos sectores también están funcionando mejor que otros. Los sectores de las aerolíneas, el turismo y los viajes se encuentran entre los que más han perdido. Sin embargo, las farmacéuticas, las empresas de logística y los proveedores de servicios online salen beneficiados.

La cuestión es que, si cuentas con una combinación de inversiones, quizás a través de uno o más fondos, la probabilidad de que siempre tengas una inversión en algo que esté subiendo aumenta, incluso cuando otras inversiones puedan estar bajando. Una recesión no es una buena noticia, pero poniéndolo en contexto tu cartera de inversión puede no estar tan afectada como pudieras pensar en un principio.

¿Recuerdas la relación riesgo-rendimiento?

Cuanto mayor sea el nivel de riesgo que asumas con tus inversiones, mayor será la rentabilidad potencial si los acontecimientos son favorables y mayores serán las pérdidas potenciales si no lo son. Por el contrario, cuanto menor sea el nivel de riesgo que asumas, menor será el potencial tanto de ganancias como de pérdidas.

Si eliges uno o varios fondos de inversión que se ajusten a tu perfil de riesgo y rentabilidad, deberías verte reflejado en el rendimiento de tus inversiones, tanto ahora como en cualquier otro momento. Aquí es donde la experiencia de tu gestor de fondos puede marcar una diferencia positiva para ti, gestionando el fondo para mantenerlo dentro de tu perfil de riesgo-rentabilidad bajo todas las condiciones del mercado.

Tras la recesión llega la recuperación

Es un hecho que los mercados y las economías funcionan por ciclos. Entre diciembre de 1854 y el verano de 2009 hubo 33 recesiones1, según la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos. Por eso, los altibajos son una parte inevitable del camino de la inversión, independientemente de las causas que los provoquen. También es la razón por la que podemos confiar en que tras una recesión llegará la recuperación.

Como hemos visto, las acciones tienden a perder popularidad a medida que el ciclo se contrae. Inversiones como el oro, el efectivo y los bonos del Estado pueden llegar a ser más populares. Pero las acciones tienden a recuperar su popularidad rápidamente. Esto se debe a que los inversores quieren comprarlas a precios más bajos con la esperanza de beneficiarse cuando la economía se expanda.

¿Tengo que tomar medidas?

Esto dependerá siempre de tus circunstancias personales. Por ejemplo, si tienes ahorros que has conservado para casos de emergencia, puedes utilizarlos para cubrir las necesidades a corto plazo y, a menudo, pueden ser la mejor opción en un primer momento en caso de necesitarlo. Basándonos en los principios de inversión que acabamos de repasar, la opción correcta para muchas personas sería dejar sus inversiones tal como están: mantenerse firmes y centrarse en el largo plazo. La recuperación y el crecimiento llegarán de nuevo.

Pero no siempre es posible hacerlo y hay excepciones para toda regla general. Si no estás seguro de lo que debes hacer, puede que te resulte útil hablar con un asesor financiero.


1 National Bureau of Economic Research

Ten en cuenta que toda inversión conlleva riesgos, incluido ausencia de rentabilidad y/o pérdida del principal invertido. Como se ha reflejado en el artículo, el valor de la inversión está sujeto a fluctuaciones del mercado y, por tanto, las rentabilidades pasadas no constituyen un indicador fiable de las rentabilidades futuras.

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