Habitualmente, cuando se piensa en solicitar un préstamo, automáticamente lo primero que te viene a la cabeza es el papeleo que habrá que hacer y si se cumplirán o no los requisitos exigidos por la entidad financiera donde se va a pedir. Sin embargo, existe una modalidad de financiación donde la tediosa documentación se reduce al mínimo y donde el éxito está prácticamente asegurado: son los préstamos preconcedidos.

¿Qué es un préstamo preconcedido?

Los préstamos preconcedidos son créditos al consumo en donde es la entidad financiera la que ofrece la opción de conceder el crédito sin necesidad de que el cliente lo tenga que solicitar. Las entidades realizan un análisis financiero de sus clientes a partir de datos como los ingresos, los gastos, su vinculación con la entidad o la solvencia que hayan demostrado durante los últimos años, entre otros.

A través de esta vía, las entidades tratan de premiar a los clientes más solventes y ‘fieles’ con el banco, ya que serán estos los que más posibilidades tienen de beneficiarse de este tipo de financiación, que reduce significativamente los tiempos en caso de que el cliente quiera obtenerla, por medio de préstamos rápidos y sin mucho papeleo, al eliminar los trámites de solicitud, estudio y tramitación de los préstamos tradicionales.

El cliente, por su parte, puede aprovechar este dinero extra para darse un capricho (como la realización de un viaje), para emprender un nuevo proyecto profesional o personal (como puede ser completar su formación académica) o para adquirir algún bien material (como la compra de un coche) prácticamente sin tener que dar explicaciones al banco de en qué lo va a emplear.

¿Cómo saber si tengo un préstamo preconcedido?

Normalmente es la entidad la que contacta con el cliente para informarle de esta posibilidad. La vía para hacerlo varía en función de cada entidad, al igual que difieren las condiciones a las que conceden los préstamos, pero por lo general suelen recurrir a los mensajes de texto o a correos electrónicos para informar a los clientes de que tienen un préstamo disponible. No obstante, también es posible saberlo a través la web o la app del banco, ya que normalmente es posible consultar dicha información accediendo con su usuario a las plataformas digitales de su entidad.

Asimismo, cabe señalar que no es necesario disfrutar del importe íntegro del préstamo preconcedido y es posible aceptar solo una parte del mismo. Es decir, en caso de que el banco conceda por ejemplo 15.000 €, el cliente puede aceptar un préstamo por valor de 10.000 € y no disponer de la totalidad del importe.

Condiciones ventajosas

Como hemos dicho anteriormente, el interés al que se conceden los préstamos difiere en función de cada entidad, en líneas generales suelen ser más baratos que el resto de los créditos al consumo, especialmente, de los que ofrecen algunos establecimientos para financiar las compras que se realizan en el mismo. También cambian las bonificaciones que cada banco asocia a los préstamos para mejorar las condiciones, como puede ser la contratación de un seguro de vida o de un producto de inversión.