Hay una forma diferente de hacer banca, que tiene en cuenta factores sociales en su operativa del día a día y sus productos. En eso consiste una de las tendencias al alza del sector, la banca ética.

¿Qué significa el término “banca ética”?

La banca ética consiste en ir más allá de maximizar beneficios y se caracteriza por mantener una serie de valores en la gestión, donde prima la temática social.

Como cualquier otra entidad financiera, los bancos éticos siguen persiguiendo captar ahorros e inversión de los particulares para conceder después financiación a empresas y organizaciones.

Pero a partir de ahí, la banca ética se diferencia de la tradicional al poner un mayor énfasis en proyectos sociales de todo tipo. Algunos ejemplos de proyectos financiados por la banca ética incluyen planes para luchar contra la pobreza y promover la inserción sociolaboral, la igualdad de género, la lucha contra los malos tratos o el bienestar social.

Empresas y proyectos de energías renovables, tecnología medioambiental, cultura u ocio también son parte de las iniciativas que cubre la banca ética, que responden a lo que se podría llamar “bancos sostenibles”.

Al final, se trata de promover un uso más transparente y responsable del dinero y de asegurarse que se usa para financiar proyectos que cuadran con tus estándares éticos.

Openbank con la banca ética y la sostenibilidad

Hay más de una forma de promover un uso socialmente responsable del dinero más allá de la financiación. Por ejemplo, en Openbank dispones de tarjetas virtuales con las que podrás poner tu granito de arena para apoyar el medioambiente ya que son tarjetas ecofriendly que no generan ningún residuo.

Con la Tarjeta de Débito Virtual Debit y su versión de crédito, la Tarjeta de Crédito Virtual Credit, podrás operar sin necesidad de tener tu tarjeta física de plástico. Al contratarlas, se sumarán al Wallet de tu móvil y podrás empezar a utilizarlas al momento sin generar residuos.

Este es solo un ejemplo de cómo puedes orientar tu dinero hacia tus intereses éticos, pero no es el único. Junto con la banca ética ha ido surgiendo un tipo de inversión que también tiene en cuenta valores éticos, sociales y medioambientales. Es la inversión ISR o Inversión Socialmente Responsable. Este modelo invierte en empresas que cumplan con determinados criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG en sus siglas en inglés), como usar energías renovables, no fomentar el cambio climático, mantener condiciones laborales dignas o limitar la remuneración de los miembros de la junta de gobierno.

Otra forma de invertir de forma ética es hacerlo en empresas ESG. Con Openbank puedes hacerlo a través del servicio de inversión automatizada Roboadvisor, que gestiona tu dinero poniendo el foco en la inversión responsable y priorizando la inversión en fondos ESG. Así es sabes que tus inversiones cumplen con tus estándares éticos.

¿Y la rentabilidad de todo esto?

A pesar de que antiguamente la banca y las inversiones éticas pudiesen ofrecer un umbral de beneficios menor, hoy en día esa brecha ha dejado de existir.


*Toda inversión conlleva riesgos, incluido ausencia de rentabilidad y/o pérdida del principal invertido.

Puedes consultar en openbank.es, cómo consideramos criterios ESG en las estrategias de inversión del servicio Roboadvisor.*

Este artículo ha sido redactado sin ánimo de exhaustividad y con efectos meramente informativos, sin que el mismo suponga ningún tipo de asesoramiento o recomendación por parte de Open Bank, S.A. En cualquier caso, el destinatario final deberá de buscar su propio asesoramiento en la materia. Open Bank, S.A. declina cualquier responsabilidad por la emisión del presente artículo.

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