Compartir es vivir, dice una famosa cita. Y también ahorrar costes, mejorar sinergias y encontrar socios. Bajo esta idea surgieron en su día los espacios de coworking, un lugar donde emprendedores y freelance compartían lugar de trabajo, entre otras cosas.

Este concepto ha evolucionado hasta dar lugar a una nueva forma no solo de trabajar y compartir internet, sino también de vivir: el coliving.

¿Qué es el coliving?

El coliving es una forma diferente de compartir vivienda con personas que tienen los mismos intereses y aficiones que tú y con quienes, además, puedes establecer sinergias profesionales. Esta idea de comunidad va mucho más allá de compartir piso.

Como otros tantos negocios colaborativos, el coliving surge en Silicon Valley como respuesta a los problemas de vivienda para el creciente número de jóvenes que llegaban a San Francisco para emprender. Ante la dificultad de encontrar pisos y habitaciones a precios asequibles y que les permitiesen socializar, se crea un nuevo concepto de vivienda que finalmente une trabajo, vivienda y vida social.

¿Cómo funciona el coliving?

  • Los edificios de coliving están vertebrados a imagen y semejanza de las grandes tecnológicas, donde los espacios comunes priman sobre los individuales y privados.
  • Las habitaciones de un coliving tienden a ser reducidas y minimalistas. Cuentan con todo lo que necesitas para vivir, como una cocina (normalmente cocina americana) y un baño, pero todo compactado en un espacio que no supera los 25 m2 siempre que la normativa lo permita, ya que esta depende de cada región.
  • A cambio, el edificio cuenta con instalaciones comunes de lo más variopinto en función de lo que busques. Los espacios de coworking están garantizados, ya que parte de la esencia de un coliving es el coworking. A partir de ahí, es normal encontrar cocinas compartidas donde practicar el cocooking (cocinar junto con los compañeros de coliving), salas de juegos, gimnasio, bibliotecas e incluso restaurantes.
  • La idea es que puedas socializar rápidamente con el resto de las personas del coliving. Existe incluso la figura del coliving manager, que se encargará de organizar actividades profesionales y de ocio para facilitar todo el proceso y la experiencia durante el tiempo que estés en el edificio.
  • Y es que, si algo tiene el concepto de coliving es que su duración es limitada. No es como buscar un piso de alquiler para una larga temporada. La estancia media en este tipo de espacios es de 9 meses, tiempo suficiente para intercambiar ideas, ampliar la red de contactos e incluso iniciar nuevos proyectos.

Esta tendencia al nomadismo, más arraigada en la generación millenial, unida al auge del teletrabajo, es la que está empujando estos modelos de vida con los que se puede viajar de un lugar a otro. Hay quienes incluso cuentan con su propio itinerario anual de colivings con playa para determinadas épocas y medios rurales para otras.

Para quienes quieren vivir experiencias nuevas, conocer otros emprendedores y ecosistemas de emprendimiento, el coliving es una opción interesante para hacerlo manteniendo en todo momento la flexibilidad de movimientos. En ese sentido, responde a una serie de necesidades concretas que hasta ahora no estaban cubiertas.

¿Y si el coliving no es para ti? El mercado inmobiliario tradicional sigue funcionando como siempre, tanto si quieres alquilar como si prefieres comprar. Si todavía eres joven, las hipotecas para solteros son una opción interesante para adquirir tu casa.