Antes de entrar en una hipoteca surge una duda frecuente: ¿qué es el euríbor y cómo puede afectarme?
El euríbor es probablemente el indicador financiero más seguido y conocido del mercado. Muchos hipotecados vigilan de cerca su evolución, ya que la misma marcará la cuota mensual que pagarán al banco por su préstamo.

El Euro InterBank Offered Rate, más conocido como euríbor, es el índice de referencia del mercado interbancario de la eurozona o, dicho de otra forma, el precio al que las entidades europeas realizan operaciones entre sí. Pero, además, es el indicador más utilizado en España para calcular la revisión de los tipos de interés variable de las hipotecas, según los datos del Banco de España.

¿Cómo se calcula el euríbor?

El cálculo del euríbor podría simplificarse como la media de los tipos de interés de la oferta diaria de un panel compuesto por alrededor de una veintena de bancos de referencia, de la que se excluyen los tipos más elevados y los más bajos para eliminar las desviaciones. Estas entidades comunican sus datos diariamente al European Money Market (anteriormente denominado Federación Bancaria Europea) y tras el cálculo de su media son publicados diariamente. El cierre mensual del euríbor a 12 meses es el que se toma como referencia para el cálculo de las hipotecas.

Es importante saber que, aunque siempre se hable de euríbor (a secas), no hay solo un índice. Hay cinco tipos de índices euríbor: a 1 semana, 1 mes, 3 meses, 6 meses y 12 meses. Y es este último el que se utiliza como indicador en las hipotecas a tipo variable.

Hipoteca y euríbor: ¿Cómo afecta?

En las hipotecas a tipo variable, el interés que se abona a la entidad no es fijo durante la duración del préstamo, sino que en la mayoría de los casos está ligado al comportamiento del euríbor a 12 meses. Así, la cuota mensual se compone de la parte del dinero solicitado que se está devolviendo a la entidad, más los intereses generados con el Tipo de Interés Nominal (TIN) aplicable, cuyo cálculo se realiza con el euríbor a un año más el diferencial fijado por la entidad.

De ahí, que las fluctuaciones del euríbor, tanto al alza como a la baja, sean vigiladas de cerca por muchos hipotecados, ya que el importe a pagar dependerá de esta evolución, cuando se produzca la revisión de la hipoteca, que suele ser anual y, en algunos casos, semestral.

Por ejemplo, si el euríbor estuviera en 2 % y el diferencial fuera del 1 %, el TIN sería del 3 %. Si el euríbor bajara al 1 %, el TIN pasaría a ser de 2 %, y la cuota mensual de la hipoteca descendería hasta que se produjera la próxima revisión del préstamo.

Antes de la crisis financiera y las medidas adoptadas por los bancos centrales para paliarla, el nivel del euríbor solía situarse ligeramente por encima de los tipos de interés. En la actualidad, con los tipos de interés al 0 % y la perspectiva de que no se incrementarán a corto plazo, el euríbor está en negativo. Como consecuencia, los intereses que están abonando los suscriptores de las hipotecas a tipo variable son muy bajos.

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