¿Qué es el Value investing?

El value investing consiste en invertir en compañías que, con base en un análisis exhaustivo de la valoración de dichas empresas, consideran que tienen un valor intrínseco mayor que su actual cotización. En términos más simples, es como comprar 1€ por 0,6€, dado que el valor intrínseco es 67% más alto que el de cotización.

¿Qué es la inversión indexada?

La inversión indexada se basa en invertir en productos como fondos de inversión indexados o ETFs que replican índices. Estos índices son un portfolio hipotético que sirve como una referencia de una inversión en un mercado, sea de renta variable o renta fija, es decir, si compras el S&P 500, este sería un portfolio representativo del mercado americano, es más, el S&P 500 es considerado por muchos el índice de referencia de la economía americana.

La teoría detrás de la inversión indexada es que los mercados a largo plazo tienen una tendencia alcista. Defiende que es mejor invertir con bajos costes y poca rotación de activos que tomar decisiones activas en los que asumes costes de transacción e impuestos si vendes tus activos para reposicionarte.

La inversión indexada puede funcionar de dos maneras:

  1. La forma más sencilla es invertir en un único Fondo de inversión o ETF y continuar haciendo aportaciones sin llegar a reembolsar.
  2. Aleatoriamente, puedes tomar decisiones de carácter “semi-activo” sobre la distribución de diversos índices. Por ejemplo, decides invertir un 60 % en Renta Variable y un 40 % en Renta Fija y tomas la decisión de volver a los pesos originales cada mes o, cuando consideras que los pesos de la distribución inicial son muy distintos a los de la distribución actual debido a fluctuaciones de los mercados.

¿En qué se diferencian?

La diferencia fundamental entre estos dos tipos de estrategias de inversión es que el value investing toma un “bottom-up approach” y la inversión indexada toma un “top-down approach.”

El “bottom-up approach” significa que empiezas tu análisis a nivel de la empresa y posteriormente ves datos de la economía y del sector específico. Los “value investors”, por lo general, no creen en la diversificación y consideran que asumen un bajo riesgo a la hora de invertir, ya que si una acción tiene un valor intrínseco superior al valor por el cual cotiza es más probable que se revalorice positivamente a que continúe cayendo.

El “top-down approach” es la selección de activos que empieza a nivel macroeconómico, es decir, el análisis depende más de los riesgos políticos, inflacionarios, subidas y bajadas de tipos de interés, etc., para posteriormente ir segmentando hasta llegar a la inversión deseada. Los inversores que hacen inversiones indexadas creen en la diversificación para gestionar el riesgo de su cartera. El inversor indexado no llega a tomar decisiones sobre una acción u otra sino que elige sobre ponderar o infraponderar un mercado en específico, basándose en las condiciones del mercado. Por ejemplo, puedes sobreponderar renta variable americana sobre la renta variable europea.

¿Qué alternativa elegir?

En los mercados de inversión de hoy hay mucha más información disponible para los inversores y, gracias a esto, los mercados son mucho más eficientes en reflejar el precio de una clase de activo. Esto ha hecho el value investing mucho más complejo de lo que era anteriormente. No descarto que en otros mercados como los emergentes, por ejemplo, es más probable conseguir acciones que tienen valuaciones que no reflejan su valor intrínseco ya que hay menos información disponible. Un ejemplo es lo que hizo Seth Klarman cuando no conseguía compañías en EE.UU. y decidió buscar rentabilidades en Asia. También hay que tener en consideración que, a veces, las correcciones o alzas de una empresa pueden ser exageradas y en estos momentos es cuando puedes conseguir hacer un arbitraje entre el valor intrínseco y real de una empresa.

Por otro lado, tomar decisiones activas requiere tiempo y esfuerzo, que es algo que no todos tenemos y no garantiza que vayamos a vencer nuestros respectivos índices de referencia. Por lo que considero una buena opción invertir en fondos indexados y ETFs a largo plazo si no cuentas con el tiempo necesario para gestionar tus activos.

Al final, existen múltiples metodologías de inversión y es tu deber como inversor informarte de cómo deseas invertir.