Hay acciones que de tanto repetirlas las damos por hechas. Es lo que ocurre con las transferencias internacionales o la domiciliación de pagos dentro de la Unión Europea. Ambos movimientos serían mucho más complicados de realizar sin la conocida SEPA, la Zona Única de Pagos en Euros. En este artículo te explicamos qué significan estas siglas, en qué tipos de operaciones se aplica y cuáles son sus principales ventajas.

¿Qué significan las siglas SEPA?

SEPA son las siglas de Single European Payments Area. Se trata de una iniciativa del sector bancario, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea para mejorar y agilizar las operaciones bancarias y financieras dentro de Europa.

La zona SEPA hace referencia a un espacio dentro del continente europeo donde se pueden realizar y recibir pagos en euros en igualdad de condiciones entre los diferentes países que forman parte de ella.

Los países que forman parte de SEPA actualmente son los 28 miembros que forman parte de la Unión Europea más Islandia, Liechtenstein, Noruega, San Marino, Suiza y Mónaco.

¿En qué operaciones se aplica SEPA?

La Zona Única de Pagos en Euros permite que los 34 países que la integran puedan hacer ciertas operaciones bancarias de manera más rápida y segura. SEPA afecta a tres instrumentos de pago concretos:

  • Transferencias bancarias SEPA, para las que desde 2014 se usa un único código de cuenta en toda la zona SEPA, el famoso código IBAN.
  • Domiciliaciones bancarias o adeudos directos SEPA, que sustituyen a los adeudos nacionales y se pueden hacer entre cualquier país SEPA.
  • Pagos con tarjeta.

Ventajas de la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA)

SEPA sirve para cuestiones tan prácticas como permitir transferencias inmediatas, dentro de su zona de pago. El tiempo que se tarda en hacer una transferencia internacional es prácticamente el mismo que con una nacional cuando se trata de una transferencia SEPA.

En otras palabras, si envías dinero mediante transferencia SEPA a la cuenta de un banco situado en esta zona, solo tardará en llegar un día hábil, al igual que una transferencia nacional. Por el contrario, el proceso puede demorarse entre 2 y 5 días hábiles cuando se trata de un banco situado fuera de la zona SEPA.

Los beneficios de la zona SEPA también se traducen en menos comisiones para los pagos. En concreto, cuando se realiza una transferencia en euros, las comisiones son las mismas que con una transferencia nacional. Con Openbank esto equivale a que no pagarás nada por enviar dinero en euros.

La Zona Única de Pagos en Euros también permite los adeudos bancarios SEPA sin coste, con lo que se pueden domiciliar pagos entre los países miembros.

Al final, gracias a SEPA se puede usar una única cuenta para realizar operaciones de pagos en euros dentro de este área, sin necesidad de tener cuentas bancarias en otros países de la Unión Europea.