¿Qué es la jubilación activa y cómo funciona esta modalidad?

La jubilación activa permite compatibilizar una pensión contributiva de jubilación con un trabajo por cuenta propia o ajena, a jornada completa o parcial. Durante ese periodo se percibe un porcentaje de la pensión, que depende principalmente del tiempo transcurrido entre la edad legal de jubilación y el acceso efectivo a la prestación.
¿Qué es la jubilación activa?
Mantenerse en el mercado laboral es una opción para quienes alcanzan la edad de jubilación, pero desean seguir trabajando. Al optar por esta modalidad, se mantiene la condición de pensionista mientras se continúa con una actividad profesional. No es un retiro definitivo, sino una alternativa para compatibilizar los ingresos del trabajo con un porcentaje de la pensión.
Esta compatibilidad puede aplicarse a trabajos por cuenta propia o ajena y a jornadas completas o parciales, siempre que se cumplan los requisitos vigentes. La cuantía de la pensión compatible depende del tiempo durante el que se haya retrasado el acceso a la jubilación y de las condiciones previstas en la normativa aplicable. Conocer con precisión qué es la jubilación activa ayuda a entender mejor esta última etapa de la vida laboral.
¿Cómo funciona la jubilación activa?
Para entender cómo funciona la jubilación activa, conviene diferenciar entre el trabajo por cuenta ajena y el trabajo autónomo, ya que algunas condiciones cambian según la actividad:
- Jubilación activa por cuenta ajena: permite compatibilizar la pensión con un trabajo a jornada completa o parcial. La cuantía compatible depende del tiempo durante el que se haya retrasado el acceso a la jubilación y puede aumentar según la permanencia en esta modalidad, conforme a los porcentajes vigentes.
- Jubilación activa para autónomos: permite compatibilizar la pensión con una actividad por cuenta propia. Pueden aplicarse reglas específicas cuando la persona autónoma cumple determinados requisitos de contratación, por lo que tener personal contratado no implica automáticamente percibir la pensión íntegra.
Durante la jubilación activa se mantienen determinadas obligaciones de cotización, entre ellas las correspondientes a incapacidad temporal y contingencias profesionales. También se aplica una cotización especial de solidaridad, que no genera derechos adicionales sobre la pensión.
Cuando el trabajo se realiza por cuenta ajena, esta cotización se distribuye entre la empresa y la persona trabajadora conforme a los porcentajes establecidos en cada momento. Las cotizaciones realizadas durante la jubilación activa no modifican la pensión reconocida ni el incentivo por demora en los términos establecidos por la normativa.
Entender los conceptos que aparecen en una nómina puede ayudar a identificar el salario bruto, las cotizaciones y las retenciones aplicadas.
Requisitos para solicitar la jubilación activa
Los requisitos de la jubilación activa aplicables con carácter general son los siguientes:
- Haber alcanzado la edad legal de jubilación correspondiente.
- Reunir el periodo mínimo de cotización necesario para acceder a una pensión contributiva.
- Acceder a la pensión al menos un año después de haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación2.
- No proceder de una jubilación acogida a bonificaciones o anticipaciones de la edad de jubilación2.
Los requisitos pueden cambiar y presentar particularidades según la fecha de acceso, el régimen de cotización y la actividad que vaya a desarrollarse. Por ello, deben comprobarse en la información vigente de la Seguridad Social. La jubilación activa no debe confundirse con una prejubilación, que suele responder a un acuerdo entre la empresa y la persona trabajadora antes de acceder a la pensión pública.
Para solicitar la jubilación activa, es necesario tramitar la pensión y comunicar la actividad compatible al Instituto Nacional de la Seguridad Social a través de los canales habilitados.
Con carácter general, esta modalidad no permite compatibilizar la pensión con un puesto de trabajo o un alto cargo en el sector público. Esto no significa que todas las personas que hayan trabajado como funcionarias estén excluidas de cualquier compatibilidad, ya que dependerá del régimen de pensión y de la actividad que se pretenda realizar. Por ello, los casos relacionados con jubilación activa y funcionarios deben comprobarse de forma individual ante la Administración competente.
Diferencias entre jubilación activa, flexible, parcial y demorada
La jubilación activa puede confundirse con otras modalidades que también permiten combinar trabajo y pensión o retrasar el acceso a la jubilación. Estas son sus principales diferencias:
- Jubilación activa: permite compatibilizar la pensión de jubilación con un trabajo por cuenta propia o ajena, a jornada completa o parcial, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
- Jubilación flexible: permite compatibilizar, una vez causada la pensión, el cobro de una parte de esta con un trabajo por cuenta ajena a tiempo parcial o, desde el 28 de agosto de 2026, con una actividad por cuenta propia en determinados supuestos. Cuando se trabaja por cuenta ajena, la jornada compatible debe situarse entre el 33 % y el 80 % de la jornada de una persona trabajadora a tiempo completo comparable. En el caso de una actividad por cuenta propia, la pensión compatible es del 25 %, siempre que se cumplan las condiciones previstas por la normativa1.
- Jubilación parcial: permite reducir la jornada de trabajo y percibir simultáneamente una parte de la pensión, de acuerdo con los requisitos establecidos para esta modalidad.
- Jubilación demorada: consiste en retrasar el acceso a la pensión después de alcanzar la edad ordinaria de jubilación y puede generar los incentivos previstos en la normativa.
La diferencia entre jubilación activa y flexible está principalmente en cómo se accede a cada modalidad y cómo se compatibiliza la pensión con el trabajo. La jubilación flexible se aplica una vez causada la pensión y permite compatibilizarla con un trabajo por cuenta ajena a tiempo parcial o, desde el 28 de agosto de 2026, con una actividad por cuenta propia cuando se cumplen las condiciones previstas. En este último caso, la persona pensionista no debe haber estado de alta como trabajadora por cuenta propia durante los tres años anteriores al hecho causante de la pensión¹. La jubilación activa también permite compatibilizar una pensión ya causada con una actividad por cuenta propia o ajena, a jornada completa o parcial, siempre que se cumplan sus propios requisitos.¹
La diferencia entre jubilación activa y parcial está en el momento y la forma de acceso. La jubilación parcial permite reducir la jornada mientras se combina con una parte de la pensión, mientras que la jubilación activa permite compatibilizar una pensión ya causada con una actividad laboral bajo sus propias condiciones.
La diferencia entre jubilación activa y demorada está en el momento en que se accede a la pensión. En la jubilación demorada se retrasa voluntariamente el acceso a la pensión, mientras que en la jubilación activa la pensión ya se ha causado y se compatibiliza con el trabajo.
La normativa también contempla que una persona pueda acceder a la jubilación activa después de haber generado un incentivo por jubilación demorada, siempre que se cumplan las condiciones correspondientes.
Cómo pasar de jubilación activa a jubilación total
Cuando finaliza el trabajo compatible, se restablece el cobro íntegro de la pensión reconocida. Para pasar de jubilación activa a jubilación total, es necesario comunicar el fin de la relación laboral o el cese de la actividad autónoma conforme al procedimiento establecido por la Seguridad Social. Los trámites pueden variar según se trate de trabajo por cuenta propia o ajena, por lo que deben comprobarse en los canales oficiales antes de efectuar la comunicación.
La jubilación activa forma parte del sistema público de pensiones y no debe confundirse con un plan de pensiones, que es un producto de ahorro privado sujeto a sus propias condiciones, costes, fiscalidad y riesgos. El convenio especial con la Seguridad Social es un mecanismo distinto que, en determinados supuestos, permite continuar cotizando cuando cesa o se reduce la obligación de hacerlo. Sus requisitos y efectos dependen de la situación de cada persona y de la normativa vigente. Cuando cambian los ingresos o la cuenta utilizada para recibirlos, puede ser necesario cambiar las domiciliaciones bancarias asociadas a recibos y pagos recurrentes.
La jubilación activa es una modalidad regulada que permite combinar trabajo y pensión bajo determinadas condiciones. Conocer sus requisitos, su forma de cotización y las diferencias respecto a otras modalidades ayuda a entender cómo funciona. Como las condiciones pueden cambiar, la situación concreta debe comprobarse en la información actualizada de la Seguridad Social, especialmente cuando existen varios regímenes de cotización, una actividad por cuenta propia o un vínculo con el sector público.
Preguntas frecuentes sobre la jubilación activa
¿Cuántos años puedo estar en jubilación activa?
La normativa no establece un número máximo general de años. La jubilación activa puede mantenerse mientras continúe el trabajo compatible y se cumplan las condiciones y obligaciones aplicables. La cuantía compatible puede aumentar según el tiempo de permanencia en esta modalidad, de acuerdo con los porcentajes y límites vigentes en cada momento.
¿Qué ventajas tiene la jubilación activa?
Permite continuar con una actividad profesional y compatibilizar sus ingresos con una parte de la pensión. La cuantía compatible depende del tiempo durante el que se haya retrasado el acceso a la jubilación y de las circunstancias previstas por la normativa. En el caso de las personas autónomas permite compatibilizar la pensión con una actividad por cuenta propia. Cuando se cumplen determinados requisitos de contratación, pueden aplicarse porcentajes de compatibilidad específicos y superiores a los generales. En estos casos, la pensión compatible puede llegar a ser más elevada que en otros supuestos de jubilación activa.
¿Puede un jubilado volver a trabajar y no perder la pensión que recibe?
En determinados casos, sí. Existen distintas modalidades que permiten compatibilizar el trabajo con el cobro de una pensión de jubilación. Las condiciones y el porcentaje de pensión que puede mantenerse dependen de la modalidad y de los requisitos aplicables.
La jubilación activa permite compatibilizar la pensión con un trabajo por cuenta propia o ajena. La jubilación flexible también permite compatibilizar una pensión ya causada con el trabajo y, desde el 28 de agosto de 2026, contempla además determinados supuestos de actividad por cuenta propia¹.
Por eso, volver a trabajar no significa necesariamente perder la pensión, pero tampoco implica necesariamente mantenerla íntegramente.
¿Cuántas pensiones puede cobrar una misma persona?
Como regla general, las pensiones de un mismo régimen son incompatibles entre sí cuando coinciden en una misma persona, salvo que una norma establezca lo contrario. Puede existir compatibilidad entre pensiones de regímenes distintos si se cumplen los requisitos correspondientes. La respuesta también depende del tipo de prestación —por ejemplo, jubilación, viudedad o incapacidad—, por lo que no puede determinarse únicamente por el número de regímenes.
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1 Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 416/2026, de 27 de mayo, por el que se regula el régimen jurídico de la jubilación flexible y otros aspectos comunes a las modalidades de compatibilidad de la pensión contributiva de jubilación con el trabajo, y se modifica el régimen de la jubilación demorada.
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