¿Qué es una pensión no contributiva y cuáles son sus requisitos?

17/10/2024

La pensión no contributiva forma parte del sistema público de protección social y está dirigida a personas que carecen de recursos suficientes y no tienen derecho a una pensión contributiva. En esta guía explicamos qué tipos existen, qué requisitos se aplican y cómo se solicita.

¿Qué es una pensión no contributiva?

A la hora de comprender qué es una pensión no contributiva en su esencia, debes saber que es una prestación económica de carácter público y asistencial destinada a personas que carecen de recursos suficientes y no tienen derecho a una pensión contributiva. Además de una prestación económica, las pensiones no contributivas incluyen asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios para las personas beneficiarias.

Existen dos modalidades:

  1. Jubilación, para personas de 65 años o más, e
  2. Incapacidad, para personas de entre 18 y 64 años que acrediten el grado de discapacidad exigido.

En ambos casos deben cumplirse los requisitos económicos y de residencia correspondientes.

Estas prestaciones públicas forman parte del sistema de protección social. La gestión corresponde a los órganos competentes de las comunidades autónomas y, en Ceuta y Melilla, a las direcciones territoriales del IMSERSO.

Diferencia entre pensiones contributivas y no contributivas

Establecer de forma clara las diferencias entre pensiones contributivas y no contributivas resulta fundamental para comprender el funcionamiento de las prestaciones de la Seguridad Social. La diferencia principal está en la cotización previa y en los requisitos de acceso de cada prestación.

Las pensiones contributivas se financian mediante las aportaciones realizadas por las personas trabajadoras a lo largo de su trayectoria laboral, requiriendo un periodo mínimo de cotización. En cambio, la pensión no contributiva se sufraga a través de los Presupuestos Generales del Estado y se otorga en función de la necesidad económica acreditada, sin exigir un historial laboral previo.

Una pensión no contributiva forma parte del sistema público y no debe confundirse con un plan de pensiones, que es un producto privado de ahorro para la jubilación. También existen distintos métodos de ahorro, aunque su finalidad y funcionamiento son diferentes de los de una prestación pública.

¿Cuáles son las pensiones no contributivas?

Si te planteas cuáles son las pensiones no contributivas que se gestionan actualmente en el territorio español, resulta conveniente saber que el sistema público las divide en dos modalidades: jubilación e incapacidad. Esta última también aparece denominada como invalidez en determinadas normas y búsquedas. Ambas opciones comparten el objetivo de proteger a colectivos vulnerables, pero atienden a contingencias vitales completamente distintas.

Estas prestaciones asistenciales representan un recurso clave para mitigar la vulnerabilidad, facilitando que las personas beneficiarias mantengan un nivel de vida digno. A continuación, detallamos las particularidades de cada una de las modalidades que componen este sistema.

Pensión de jubilación no contributiva

La pensión de jubilación no contributiva está diseñada para proporcionar un sustento financiero a aquellas personas de 65 años o más que no tienen derecho a una pensión contributiva y cumplen los requisitos de residencia y carencia de rentas. Esta pensión no contributiva actúa como un mecanismo de protección para proporcionar una prestación económica mientras se mantengan los requisitos exigidos.

Una duda frecuente es si una persona que percibe una pensión no contributiva puede acceder posteriormente a una pensión contributiva. La respuesta depende de la vida laboral acumulada, ya que, si posteriormente se reconoce el derecho a una pensión contributiva, deberá revisarse la compatibilidad y la continuidad de la pensión no contributiva con el órgano gestor correspondiente.

Pensión no contributiva de incapacidad o invalidez

La pensión no contributiva de incapacidad —también buscada como pensión no contributiva por invalidez— está dirigida a personas de entre 18 y 64 años que acreditan un grado de discapacidad igual o superior al 65 %, residencia legal y carencia de recursos suficientes.

Es posible trabajar mientras se percibe una pensión no contributiva de incapacidad cuando la actividad sea compatible con la discapacidad y no suponga un cambio en la capacidad real para trabajar. Los ingresos laborales pueden afectar a la cuantía o al mantenimiento de la prestación. Además, la compatibilidad está sujeta a los límites y condiciones vigentes, por lo que cada caso debe comprobarse con el órgano gestor correspondiente.

Requisitos y condiciones de la pensión no contributiva

Para acceder a una pensión no contributiva deben cumplirse requisitos económicos, de residencia y, según la modalidad, de edad o discapacidad. El primer requisito económico es la carencia de rentas suficientes. Para determinarla, se tienen en cuenta los ingresos de la persona solicitante y, cuando corresponda, los de su unidad económica de convivencia. También se exige residencia legal en España:

  • En la pensión no contributiva de jubilación, durante al menos 10 años entre los 16 años y la fecha de solicitud. De ellos, 2 deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
  • En la pensión no contributiva de incapacidad, durante al menos 5 años. De ellos, 2 deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.

Los límites económicos y el resto de los requisitos pueden cambiar, por lo que deben consultarse en la información actualizada del IMSERSO.

Impacto del patrimonio: vivienda en propiedad y segunda vivienda

Tener la vivienda habitual en propiedad no impide por sí solo acceder a una pensión no contributiva. Sin embargo, la Administración tendrá en cuenta las rentas e ingresos computables de la persona solicitante y, cuando corresponda, de su unidad económica de convivencia.

Una segunda vivienda, un inmueble alquilado, una venta o determinados rendimientos patrimoniales pueden computar como ingresos y afectar al cumplimiento de los límites económicos. La forma de valoración dependerá de las características del inmueble y de la normativa aplicable.

La venta de un inmueble también puede generar ingresos o una variación patrimonial. Por eso, antes de vender un piso con hipoteca, conviene comprobar cómo puede afectar la operación al cumplimiento de los requisitos económicos de la prestación.

¿Cómo influye el matrimonio en la pensión no contributiva?

No existe una modalidad específica denominada pensión no contributiva de matrimonio. Sin embargo, convivir con el cónyuge puede influir en el acceso a la prestación y en su cuantía.

La Administración tiene en cuenta los ingresos de la unidad económica de convivencia, formada por las personas que conviven con la persona solicitante y están unidas a ella por matrimonio o por parentesco de consanguinidad o adopción hasta el segundo grado.

Los límites económicos dependen del número de convivientes y de su relación de parentesco. Si los ingresos conjuntos superan el límite aplicable, la prestación puede reducirse o no reconocerse.

Recuerda que los requisitos, cuantías y compatibilidades de estas prestaciones están sujetos a la normativa legal publicada en el BOE y pueden variar. Dado que la administración evalúa cada caso particular y la situación patrimonial influye directamente, conviene consultar siempre la información actualizada en las sedes oficiales del IMSERSO o la Seguridad Social.

¿Cómo solicitar la pensión no contributiva paso a paso?

La solicitud debe presentarse ante el órgano competente de la comunidad autónoma. En Ceuta y Melilla, la gestión corresponde al IMSERSO. Los canales disponibles —presencial, telemático o por registro— pueden variar según el territorio. La documentación puede variar según la modalidad y la comunidad autónoma. Con carácter general, puede solicitarse:

  • Documento de identidad de la persona solicitante.
  • Información que acredite la residencia legal en España.
  • Declaración de ingresos y patrimonio propios y de la unidad económica de convivencia.
  • Documentación sobre la convivencia y el parentesco.
  • En la modalidad de incapacidad, la acreditación del grado de discapacidad o la autorización para que el órgano gestor consulte esos datos.

Antes de presentar la solicitud, conviene comprobar el formulario y la documentación exigidos por el órgano gestor correspondiente.

Preguntas frecuentes sobre la pensión no contributiva

Recopilamos las preguntas más recurrentes para facilitar información útil a las personas interesadas.

¿La pensión no contributiva tiene pagas extras?

Sí. La pensión se abona en 12 mensualidades ordinarias y 2 pagas extraordinarias, normalmente en junio y noviembre.

La cuantía depende de los ingresos de la persona beneficiaria, de su unidad económica de convivencia y de los importes fijados para cada ejercicio.

¿La pensión no contributiva es retroactiva?

La pensión no contributiva no se abona con carácter retroactivo por los periodos anteriores a la solicitud.

Con carácter general, sus efectos económicos comienzan el primer día del mes siguiente a aquel en que se presenta la solicitud.

¿La pensión no contributiva es compatible con la de viudedad?

La pensión de viudedad computa como ingreso al valorar el acceso y la cuantía de una pensión no contributiva.

Por tanto, su percepción puede ser compatible siempre que se mantengan los requisitos y no se superen los límites de rentas aplicables. La situación debe comprobarse de forma individual con el órgano gestor, ya que la pensión de viudedad puede reducir la cuantía o impedir el reconocimiento de la prestación no contributiva.

¿Puedo cobrar la no contributiva y el Ingreso Mínimo Vital a la vez?

La pensión no contributiva computa como ingreso al calcular el Ingreso Mínimo Vital. Por tanto, el posible derecho y la cuantía del IMV dependerán de los ingresos totales y de la renta garantizada que corresponda a la persona o unidad de convivencia.

¿La pensión no contributiva se hereda?

No, la pensión no contributiva no se hereda. Es una prestación personal vinculada a la persona beneficiaria y el derecho se extingue con su fallecimiento.

La prestación no tiene una duración predeterminada, pero solo se mantiene mientras se sigan cumpliendo los requisitos de residencia, carencia de rentas y, en la modalidad de incapacidad, el grado de discapacidad exigido.

La Administración puede revisar periódicamente el cumplimiento de estas condiciones y modificar, suspender o extinguir la prestación cuando dejen de cumplirse.

La pensión no contributiva es una prestación pública sujeta al cumplimiento y revisión de determinados requisitos. Las personas beneficiarias deben comunicar al órgano gestor los cambios que puedan afectar a sus ingresos, convivencia, residencia o situación personal.

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Fuentes consultadas:

  • Instituto de Mayores y Servicios Sociales: información sobre pensiones no contributivas de jubilación e incapacidad.
  • Seguridad Social: pensiones no contributivas y gestión por territorios.
  • Real Decreto 357/1991, de 15 de marzo, sobre pensiones no contributivas.
  • Seguridad Social: información y preguntas frecuentes sobre el Ingreso Mínimo Vital.
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