La vivienda ha sido tradicionalmente fuente de deducciones en la declaración de la renta y, por eso, es habitual preguntarse si se puede desgravar la hipoteca en el IRPF y qué condiciones hay que cumplir para hacerlo.

Desde la reforma de IRPF de 2012, las deducciones por la compra de la vivienda están limitadas y ya no tienen carácter universal. ¿Puedo entonces desgravar por mi vivienda en 2021 y los siguientes ejercicios fiscales?

Actualmente, la deducción por inversión en vivienda habitual se limita a las casas compradas antes del 1 de enero de 2013, salvo en País Vasco y Navarra, donde todavía sigue vigente sin restricciones temporales.

Además de realizar la compra antes del 1 de enero de 2013, también es necesario que se haya aplicado la deducción por inversión en vivienda habitual en 2012 o los ejercicios anteriores. Es decir, si compras una casa hoy y la financias, no podrás desgravar la hipoteca como se hacía antiguamente.

Requisitos para desgravar por la inversión en  vivienda habitual

  • Haber comprado la casa antes de 2013. Como hemos comentado, esto es fundamental en casi toda España, pero no es la única condición para poder deducir tu hipoteca.
  • El piso también debe ser tu vivienda habitual. Según la Agencia Tributaria, eso supone que debe ser tu lugar de residencia durante, por lo menos, tres años seguidos y haberla habitado en un plazo máximo de 12 meses desde la compra. Esto significa que si no vives en la casa, no puedes desgravar la hipoteca. Del mismo modo, tampoco puedes deducir el préstamo hipotecario de una segunda residencia, aunque la comprases antes de 2013.

¿Cuánto puedes desgravarte por la vivienda?

Si la vivienda se ha adquirido antes de 2013 la desgravación en el IRPF es de un 15 % de las cantidades aportadas en el año fiscal, sobre una base máxima de 9.040 €. De esta forma, aunque hayas pagado 10.000 € de hipoteca, solo podrás desgravar por los primeros 9.040 €.

A efectos prácticos, esto supone que la deducción máxima por la hipoteca es de 1.356 €.

Qué gastos se pueden desgravar de la hipoteca

La Agencia Tributaria explica que se podrán desgravar “las cantidades satisfechas para la adquisición o rehabilitación de la vivienda, incluidos los gastos originados que hayan corrido a cargo del adquirente”. Esto significa que puedes desgravar los gastos de la notaría en la compra de la vivienda y también las comisiones de apertura.

Sin embargo, lo normal es que ya incluyeses esos gastos el año en el que compraste la casa. Entonces, ¿qué puedes seguir deduciendo de la hipoteca en el IRPF? La respuesta es simple, cualquier gasto relacionado con el préstamo. En concreto, esto afecta a:

  • La cuota de hipoteca que pagas cada mes.
  • Los seguros incluidos dentro del préstamo, tanto el seguro de vida como el seguro de hogar si están dentro de la hipoteca.

De esta forma, los productos bonificados, como el seguro de hogar en la Hipoteca Open, también se pueden desgravar en el IRPF como parte de la hipoteca.

Cómo optimizar tus impuestos con la deducción de la hipoteca

Desgravar más por la hipoteca es una buena fórmula para ahorrar en la renta cada año. Si compraste la casa antes de 2013 y no llegas al máximo de 9.040 € cada año, puedes amortizar parcialmente r parte de la hipoteca hasta esa cantidad y así conseguirás pagar menos impuestos en el IRPF.

Recuerda que ese máximo de 9.040 € se aplica tanto en la declaración individual como en la conjunta. Dicho de otra forma, si estás casado y compraste casa con tu cónyuge, cada uno podréis desgravar el 15 % de lo aportado sobre esa base máxima de 9.040 €, si optáis por hacer la declaración individual.

Todo es cuestión de hacer números, pero, normalmente, esa deducción individual mejorará la reducción por tributación conjunta, siempre que podáis aportar el máximo cada uno.

Si todavía no tienes casa y estás buscando hipoteca, ten claro que no podrás deducir por ella en el IRPF. Por eso mismo, ahora es más importante que nunca elegir bien tu hipoteca.