La pandemia de coronavirus y el miedo inicial al manejo de dinero en metálico multiplicaron el uso de las tarjetas contactless. Tanto fue así que las entidades financieras y marcas emisoras de tarjetas, como por ejemplo, Mastercard y Visa, acordaron aumentar el límite de pagos con tecnología contactless (sin necesidad de introducir el PIN) de 20 € a 50 €.

Ha sido una buena prueba de fuego para demostrar que las tarjetas contactless son un instrumento seguro de pago. Pero, mejor veamos los motivos y cómo funciona el contactless.

Qué es la tecnología contactless

El funcionamiento básico de las tarjetas con tecnología contactless es realmente sencillo. Solo hay que acercar la tarjeta a un terminal que sea compatible. A partir de ahí, se establece una comunicación entre la tarjeta y el terminal, que autoriza el pago sin que tengas que introducir el PIN, si es menos de esos 50 euros. Así es como se realizan los pagos contactless.

Para que esto ocurra se utiliza una tecnología que se llama NFC o Near Field Communication. Es un tipo de tecnología que se basa en la transmisión inalámbrica y que permite, por ejemplo, la identificación, realizar pagos contactless e incluso sacar dinero sin tarjeta del cajero solo con el móvil. En caso de móviles o smartwaches la inclusión de la clave puede ser sustituida por la autenticación biométrica que permite reforzar la operación sin necesidad de introducir en el TPV-datáfono el PIN.

Para que la tecnología se pueda aplicar, las tarjetas llevan una especie de pequeña antena NFC incorporada, que es la que emite la señal que permite la conexión con el dispositivo. Para que la tarjeta funcione debemos acercarla a una distancia no superior a 3 o 4 cm del dispositivo, ya que en caso contrario no hará contacto.

La ventaja de las tarjetas contactless es que permiten realizar pequeños pagos de forma más rápida y ágil e incluso pagar con el móvil directamente. Además, el contactless constituye una forma de pago segura que ha conseguido dejar atrás cualquier recelo acerca de su fiabilidad.

Por qué son seguras las tarjetas contactless

Para empezar, las tarjetas contactless cuentan con todas las características de seguridad de cualquiera tarjeta, solo que añaden la tecnología NFC. Si eres cliente de Openbank, cuentas con ventajas adicionales, ya que desde la App Openbank puedes hacer ajustes adicionales con tus tarjetas gracias al Card Control, que permite apagar o encender la tarjeta para determinados entornos de pago o incluso limitar su uso geográfico, en cajeros, en comercio electrónico, etc.

Además de las medidas de seguridad reforzadas, el propio uso de una tarjeta contactless es lo suficientemente seguro en sí mismo, dado que, para que se produzca un cargo en tu tarjeta contactless tienen que darse una serie de circunstancias, como son:

  • En primer lugar, tiene que haber un terminal de punto de venta con tecnología contactless, en el que debe ser tecleado el importe de la compra por el negocio.
  • Y, en segundo lugar, debemos acercar la tarjeta al TPV a una distancia no superior a unos 3 cm. Si la tarjeta se encuentra a una distancia superior, el pago no se efectuará.

Es un proceso que físicamente resulta muy complicado replicar con malas intenciones. Hay que tener en cuenta que los pagos solo se hacen a través de TPV verificados y registrados y que la distancia a la que debemos colocar la tarjeta es muy pequeña. Resulta realmente complejo ejecutar un fraude de extracción forzada de una tarjeta que no hemos acercado voluntariamente al dispositivo.

En el fondo, utilizar una tarjeta con contactless no es muy diferente a otro tipo de pagos con tarjeta. Las medidas de seguridad deben ser prácticamente las mismas: no perder de vista la tarjeta en una operación, comprobar el importe que se va a abonar y solicitar ticket, o apagar la tarjeta en nuestra sección de ajustes si no pensamos utilizarla de esta manera.

Ten en cuenta que la tecnología NFC es la misma que puedes utilizar activándola en nuestra app para operar con tu dispositivo móvil. Se trata de la misma fórmula, sólo que en un caso lo que acercamos al TPV es la tarjeta y en el otro caso el móvil. Es un método seguro y confiable para realizar tus pequeños pagos de manera rápida y eficaz.


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