Estrategias de inversión en el mercado continuo a largo plazo

Cuando un inversor quiere conocer mejor el mercado continuo puede encontrarse con diferentes estrategias de inversión. Algunas se centran en el horizonte temporal, otras en las características de las empresas o en distintos criterios de análisis.

Pero, antes de nada, debemos saber qué es el mercado continuo. Se trata del mercado secundario en el que cotizan las acciones de las bolsas españolas, que son la de Madrid, la de Barcelona, la de Valencia y la de Bilbao. Es decir, es el lugar donde se pueden comprar y vender los títulos de las empresas que cotizan en estas bolsas.

¿Qué es el Ibex 35? Es el principal índice bursátil de referencia del mercado continuo español. En él se incluyen las 35 empresas con mayor capitalización, liquidez y volumen de negociación que cotizan en las bolsas españolas.

Estrategias de inversión en el mercado continuo: a corto o a largo plazo

Al analizar una estrategia de inversión en el mercado continuo, uno de los aspectos que pueden diferenciarse es el horizonte temporal: corto, medio o largo plazo.

El horizonte temporal puede influir en el nivel de riesgo y en el comportamiento de una inversión. A largo plazo, además, pueden entrar en juego factores como la diversificación a lo largo de distintos momentos del ciclo y la reinversión de los rendimientos.

Value investing y growth investing

En las estrategias con un horizonte de largo plazo, una de las estrategias más conocidas es el value investing o inversión en valor. Consiste en buscar empresas cuyo precio de mercado se considera inferior a una estimación de su valor intrínseco1.

Otra aproximación es el growth investing o inversión en crecimiento, que se centra en empresas que presentan expectativas de crecimiento de sus ingresos, beneficios u otras métricas relevantes.

En el growth investing, las empresas pueden presentar métricas de valoración elevadas en función de las expectativas de crecimiento incorporadas en su precio. De hecho, esperan que el aumento futuro del beneficio de estas empresas haga que sus valoraciones se eleven aún más. No obstante, si ese crecimiento no se materializa, la cotización puede caer de forma significativa.

Inversión por dividendo

La inversión por dividendo es una estrategia que presta especial atención a las empresas que distribuyen dividendos y a la rentabilidad por dividendo que ofrecen sus acciones2.

Algunas compañías retribuyen a sus accionistas mediante el pago periódico de dividendos, que pueden distribuirse una o varias veces al año. La rentabilidad por dividendo depende del importe del dividendo y del precio de la acción.

Los dividendos no están garantizados: la empresa puede reducirlos o suprimirlos. Una rentabilidad por dividendo elevada puede deberse a una caída del precio de la acción.

Replicar un índice

Una estrategia puede consistir en obtener exposición a un índice bursátil determinado, como el Ibex 35, el Nasdaq100, el S&P500 o el Nikkei 225.

Una de las formas de obtener exposición a un índice es utilizar un ETF (Exchange Traded Fund) o fondo cotizado. Estos instrumentos buscan replicar el comportamiento de determinados índices y cotizan en mercados organizados, por lo que sus participaciones pueden comprarse y venderse durante la sesión.

Ibex 35: estrategias de inversión por sectores y tendencias

Otra aproximación consiste en analizar las empresas y los sectores que componen un índice y estudiar determinadas tendencias que puedan afectar a su evolución.

Por ejemplo, entre las tendencias que pueden analizarse se encuentran la inteligencia artificial, los semiconductores o la transición energética, sectores y actividades que pueden tener presencia en distintos mercados y empresas.

El Ibex 35 están presentes empresas de distintos sectores, como el energético y petrolero, el financiero, el tecnológico y el de las telecomunicaciones, el inmobiliario, el industrial y el de la construcción o el de los bienes de consumo, entre otros.

Las tendencias económicas, tecnológicas y sectoriales pueden influir en la evolución de determinadas empresas e índices y son uno de los elementos que pueden analizarse al estudiar el mercado.

El uso de la inteligencia artificial en el análisis de acciones

La inteligencia artificial también puede utilizarse para analizar grandes cantidades de información financiera y detectar patrones a partir de diferentes variables. Estas herramientas pueden emplearse para organizar información, comparar datos o generar estimaciones, pero sus resultados son modelos o estimaciones y no garantizan la evolución futura de una acción.

Por eso, los análisis basados en inteligencia artificial deben interpretarse dentro del contexto del mercado y junto con otros factores que pueden influir en el comportamiento de una empresa y de sus acciones.

Ten en cuenta que toda inversión en mercados financieros conlleva riesgos, incluido el riesgo de pérdida del capital invertido y de ausencia de rentabilidad. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. En activos denominados en divisa distinta del euro existe además riesgo de tipo de cambio.

Este artículo ha sido redactado sin ánimo de exhaustividad y con efectos meramente informativos, sin que el mismo suponga ningún tipo de asesoramiento o recomendación por parte de Open Bank, S.A. Para confirmar la información acuda a fuentes de información oficiales o consulte con un profesional. Open Bank, S.A. declina cualquier responsabilidad por la emisión del presente artículo.

1CNMV, información sobre productos y estrategias de inversión / documentación de fondos que utilizan la estrategia de Value Investing.

2CNMV, Glosario Financiero — “Rentabilidad por dividendo” y BME Exchange — Índices IBEX: información y normas técnicas de composición y cálculo de los índices IBEX.

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