El futuro de los hijos preocupa a casi todos los padres y engloba multitud de aspectos, entre ellos, algunos de índole económico. De hecho, antes no era raro que algún familiar o los padrinos regalarán a su ahijado ‘la apertura de una cuenta corriente’ por su bautizo, comunión u otra celebración destacable. Actualmente, esto se ha sustituido por juguetes o dispositivos electrónicos que suelen gustar más a los niños, pero que no contribuyen a su ahorro futuro.

Por tanto, cada vez con más frecuencia, son los padres los que se decantan o no por abrir una cuenta corriente a sus hijos que les sirva para ir ahorrando desde pequeños. Ante esta cuestión, muchos se preguntan a qué edad deben hacerlo y qué implicaciones tiene, ya que al ser menores de edad serán los tutores legales quienes puedan manejarla.

En lo que respecta a la edad, como siempre que hablamos de ahorro financiero, cuanto antes, mejor, ya que nos permitirá ir acumulando capital de manera paulatina. No obstante, es evidente que depende de las circunstancias personales y de cómo se quiera utilizar. Es decir, si se abre para que los familiares puedan ir ingresando dinero de cara al futuro del niño, cualquier momento es bueno. Si el fin es que el niño aprenda a ahorrar y sea él quien ‘decida’ lo que ingresa, es lógico que tendrá que ser un poco más mayor.

¿Quién gestiona la cuenta?

En cuanto a los requerimientos legales, para abrir la cuenta es necesario acreditar la identidad del menor mediante el DNI del niño o un NIF provisional que le otorgue la Agencia Tributaria. Además, dado que el menor de edad no podrá operar directamente en la cuenta, será necesario designar a un representante legal. Normalmente suele ser uno de los progenitores, y si no existiera, el tutor legal del niño, pero incluso en el caso de que sea uno de los padres del menor, será necesario acreditarlo también, por ejemplo, mediante la presentación del Libro de Familia.

¿Cómo elegir la cuenta?

Las entidades financieras suelen disponer de cuentas para niños o jóvenes. Normalmente, no suelen tener comisiones y están pensadas para que los adultos puedan ingresar dinero sin que ello conlleve un coste añadido.

En el caso de Openbank contamos con la Cuenta de Ahorro Open Young, que no tiene comisión de apertura, ni de cancelación y los traspasos y el mantenimiento de la cuenta también son gratis. Además, para facilitar el ahorro de los más pequeños, no hay mínimos para ingresar capital y puede hacerse desde 1 €. Un ahorro que como ‘recompensa’ obtendrá una remuneración del 0,15 % TIN anual, 0,15 % TAE1, que se recibirá mensualmente en la cuenta y permitirá a los más pequeños ir incrementando su ahorro.

Cuando los niños sean más mayores, también podrán disponer de la Tarjeta Prepago Open Young, una tarjeta de prepago en la que los adultos deciden con qué cantidad recargar la tarjeta y en qué momento. Con ella se puede comprar en comercios y retirar efectivo a débito gratis en cualquiera de los más de 7.500 cajeros de Banco Santander y de Euro Automatic Cash de España. Esta tarjeta podrá utilizarse tanto en España como en el extranjero. Además, desde la web o la App Openbank, los padres o tutores pueden controlar sus movimientos e incluso recibir alertas en el móvil cada vez que se realice un gasto superior a 20 €.

Y como complemento perfecto, la App Open Young está pensada para que el niño pueda empezar a gestionar su dinero. Con ella podrá ver sus gastos ordenados por categorías para controlar sus movimientos, fijarse objetivos e ir viendo cómo avanzan en su consecución, crear presupuestos, ponerse límites… Y para demostrar que todo tiene su recompensa, los padres pueden asignarles tareas y, una vez las completen correctamente, el menor recibirá el importe previamente elegido.

Y como un despiste lo tiene cualquiera, si los hijos pierden la tarjeta, ¡no pasa nada! Se puede bloquear o apagar temporalmente desde la App Openbank, inmediatamente y solicitar una nueva.

Además a partir de que el niño tenga 14 años podrá enrolar la Tarjeta Prepago Open Young y ¡pagar con su móvil2 o reloj deportivo! En Openbank contamos con las principales plataformas de pago móvil: Apple Pay, Google Pay, Samsung Pay, Fitbit Pay y Garmin Pay. Y por supuesto, con nuestro Wallet de Openbank.

Por tanto, abrir una cuenta a un menor puede ser más sencillo de lo que pensamos, no siempre tiene porqué implicar costes extras y nos ayudará a que el niño tenga todas las herramientas para gestionar su dinero y vaya adquiriendo un hábito de ahorro para su futuro.

Consulta todas las condiciones de los productos de Openbank.


1 Ejemplo representativo de la TAE: para un saldo medio de 6.000 euros durante 30 días, la remuneración mensual ascendería a 0,75 euros cada mes.

2 Ten en cuenta que para utilizar este servicio en tu dispositivo debes activar la función NFC.

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