Gestión activa vs gestión pasiva: diferencias principales

Cuando empiezas a invertir en fondos de inversión, una de las primeras decisiones es elegir entre gestión activa y pasiva. Aunque ambas tratan de hacer crecer el patrimonio a largo plazo, lo hacen de manera diferente. La gran diferencia es quién toma las decisiones en cada una y cómo se construye la cartera. Comprender estas estrategias te ayuda a valorar mejor los costes, la diversificación, el riesgo o el horizonte temporal. En estas líneas vemos, de forma clara y práctica, las diferencias entre gestión activa y gestión pasiva.
¿Qué es la gestión activa en fondos de inversión?
En los fondos de gestión activa, un equipo gestor decide qué activos comprar, mantener o vender para cumplir el objetivo definido en la política de inversión del fondo. Dependiendo de la estrategia, ese objetivo puede ser superar un índice de referencia, controlar determinados riesgos, generar rentas o buscar una rentabilidad concreta. En cualquier caso, su consecución no está garantizada.
El gestor analiza la evolución de la economía, los mercados, los sectores y las empresas para tomar sus decisiones de inversión.
Cómo funciona la selección activa de activos
La selección de activos se apoya en numerosos factores:
- Análisis de empresas.
- Resultados financieros.
- Evolución de determinados sectores.
- Situación macroeconómica.
- Tipos de interés.
- Perspectivas de crecimiento.
- Valoraciones de mercado.
Así que si el equipo gestor cree, por ejemplo, que el sector sanitario se comportará mejor que el conjunto del mercado en los próximos años, aumentará la exposición del fondo a compañías farmacéuticas o biotecnológicas. Del mismo modo, si identifica riesgos en un país o industria, reducirá su peso dentro de la cartera.
Papel del gestor y objetivos de rentabilidad
El gestor tiene un papel fundamental, ya que:
- Selecciona activos.
- Controla los riesgos de la cartera.
- Adapta la inversión cuando cambian las condiciones del mercado.
- Trata de identificar oportunidades de inversión.
Debido a los recursos dedicados al análisis, el seguimiento y la toma de decisiones, los fondos activos suelen tener costes superiores a los de gestión pasiva. Sin embargo, una gestión más activa o unas comisiones más elevadas no garantizan una mayor rentabilidad. El resultado dependerá de las decisiones adoptadas, de los costes y de la evolución de los mercados.
¿Qué es la gestión pasiva?
La gestión pasiva trata de seguir la evolución de un índice de referencia o de un mercado concreto, en lugar de intentar superarlo mediante la selección discrecional de activos.
Para ello, el fondo puede invertir en todos los componentes del índice, seleccionar una muestra representativa o utilizar otras técnicas de réplica previstas en su política de inversión. Su resultado tenderá a ser parecido al del índice, aunque puede haber diferencias por las comisiones, los gastos, la operativa o el método de réplica utilizado.
Fondos indexados y réplica de índices
Los fondos indexados son uno de los ejemplos más conocidos de gestión pasiva. Pueden seguir índices globales, regionales, nacionales, sectoriales o vinculados a una clase concreta de activos.
Por ejemplo: supongamos que un índice está compuesto por 500 empresas. Un fondo indexado tratará de reproducir su evolución manteniendo todos sus componentes o una selección representativa. No busca identificar qué empresas obtendrán mejores resultados, sino seguir el comportamiento conjunto del índice con la mayor proximidad posible.
Las diferencias entre la rentabilidad del fondo y la de su índice pueden medirse mediante conceptos como la diferencia de seguimiento y el error de seguimiento.
Gestión pasiva de carteras
La gestión pasiva de carteras no se limita a un solo fondo. Muchas carteras diversificadas combinan varios fondos indexados para invertir en:
- Renta variable internacional.
- Renta fija.
- Mercados emergentes.
- Diferentes regiones geográficas.
Este enfoque puede facilitar la diversificación utilizando un número reducido de productos. Sin embargo, el grado real de diversificación dependerá de los índices seleccionados, de su composición y del peso asignado a cada fondo.
En algunos casos, la construcción y el seguimiento de estas carteras se realiza mediante soluciones automatizadas, como los roboadvisors. Estos servicios pueden construir y reajustar la cartera conforme al perfil de riesgo asignado al cliente y a los criterios establecidos por el propio servicio.
Diferencias entre gestión pasiva y activa
Aunque tanto la gestión activa como la pasiva invierten en mercados financieros, hay diferencias notables entre ellas que conviene conocer antes de tomar cualquier decisión.
Costes y comisiones
Una de las diferencias habituales entre ambos modelos es el coste. La gestión activa suele requerir más recursos para el análisis, el seguimiento de los mercados y la toma de decisiones, por lo que sus comisiones suelen ser superiores.
La gestión pasiva requiere normalmente menos intervención discrecional y, por ello, suele presentar costes inferiores. No obstante, esta diferencia debe comprobarse en cada producto concreto, ya que no todos los fondos pasivos son más baratos que todos los fondos activos.
Antes de invertir, conviene revisar tanto las comisiones de gestión como el resto de gastos que puedan afectar al resultado final.
Diversificación
La diversificación consiste en distribuir la inversión entre distintos activos para reducir la concentración del riesgo. Sin embargo, el grado de diversificación no depende únicamente de que la gestión sea activa o pasiva.
Un fondo pasivo que siga un índice global puede invertir en numerosas empresas, países y sectores. En cambio, otro que replique un índice sectorial, temático o nacional puede presentar una elevada concentración.
Del mismo modo, los fondos de gestión activa pueden mantener carteras muy amplias o concentrarse en un número reducido de posiciones, dependiendo de su estrategia y de su política de inversión.
Por ejemplo: un fondo indexado mundial puede invertir en más de mil empresas de distintos países, mientras que un fondo pasivo especializado en tecnología puede concentrar una parte importante de su patrimonio en pocas compañías. Un fondo activo también puede estar ampliamente diversificado o mantener una cartera concentrada. Por tanto, la diversificación debe analizarse en cada producto concreto.
Riesgo y volatilidad
Toda inversión conlleva riesgos. Tanto la gestión activa como la pasiva pueden estar expuestas, entre otros, al riesgo de mercado, de crédito, de tipo de interés, de divisa, de liquidez o de concentración. La diferencia se encuentra principalmente en la forma de construir y gestionar la cartera.
- En la gestión activa, el resultado depende de la evolución de los activos y de las decisiones del equipo gestor. Una selección acertada puede permitir obtener un resultado mejor que el índice de referencia, mientras que una selección desfavorable puede producir el efecto contrario.
- En la gestión pasiva, el resultado está ligado principalmente a la evolución del índice replicado. Además, pueden producirse pequeñas diferencias respecto al índice debido a los costes, la operativa o las técnicas de réplica.
Por ejemplo: supongamos que un índice bursátil cae un 12 % durante un año. Un fondo pasivo que lo replique probablemente registrará una evolución similar, aunque no necesariamente idéntica. Un fondo activo podría comportarse mejor si el gestor hubiera reducido la exposición a los activos más afectados, pero también podría obtener un peor resultado si sus decisiones no fueran acertadas.
Ninguna de las dos estrategias elimina el riesgo de mercado.
Horizonte temporal
El horizonte temporal no viene determinado únicamente por el tipo de gestión. Depende principalmente de los activos en los que invierte el fondo, de su nivel de riesgo, de su política de inversión y del objetivo del inversor.
Un fondo monetario, por ejemplo, puede tener un horizonte distinto al de un fondo de renta variable, independientemente de que su gestión sea activa o pasiva.
Por ello, antes de invertir conviene comprobar el plazo recomendado de cada producto y valorar si es compatible con los objetivos y las necesidades personales.
Cuadro comparativo entre gestión activa vs gestión pasiva
Aspecto | Gestión activa | Gestión pasiva |
|---|---|---|
| Objetivo | Cumplir el objetivo definido en la política de inversión; en algunos casos, superar un índice. | Replicar el comportamiento de un índice de referencia. |
| Gestión | Decisiones tomadas por un gestor profesional | Seguimiento automático del índice |
| Selección de activos | Activa | Según la composición del índice |
| Costes | Generalmente superiores | Generalmente inferiores |
| Diversificación | Variable según la estrategia. | Variable según el índice replicado. |
| Riesgo | Depende de los activos y de las decisiones del gestor. | Depende de los activos del índice y de posibles desviaciones de réplica. |
| Rotación de cartera | Puede ser elevada | Normalmente reducida |
| Horizonte | Depende de los activos y de la política del fondo. | Depende de los activos y de la política del fondo. |
ETF y fondos indexados dentro de la gestión pasiva
Dentro de la inversión pasiva suelen utilizarse dos productos: los fondos indexados y los ETF (Exchange Traded Funds). Aunque pueden seguir una estrategia similar, no funcionan de la misma manera.
- Los fondos indexados tratan de seguir un índice y funcionan, en términos operativos, como otros fondos de inversión.
- Muchos ETF también replican índices, pero cotizan en bolsa durante la sesión, de forma parecida a una acción.
- También existen ETF gestionados activamente, cuya cartera no pretende reproducir necesariamente un índice concreto.
Además de sus diferencias operativas, fondos indexados y ETF pueden tener un tratamiento fiscal distinto. En España, los ETF no se benefician, con carácter general, del régimen de diferimiento fiscal aplicable a los traspasos entre determinados fondos de inversión.
Aspectos que se deben valorar antes de invertir
No existe una estrategia universalmente mejor que otra. Antes de invertir, conviene analizar las características concretas del producto, los activos en los que invierte, sus costes, sus riesgos y su adecuación a la situación y los objetivos personales.
La elección no debería basarse únicamente en que la gestión sea activa o pasiva.
Perfil de riesgo
Por un lado, es importante saber qué tipo de perfil de inversor es cada uno y cuál es su tolerancia al riesgo. Para averiguarlo, se suele evaluar:
- Capacidad para asumir fluctuaciones en el valor de la inversión.
- Experiencia previa.
- Situación financiera.
- Plazo previsto.
Objetivos financieros
Por otro lado, también conviene preguntarse cuál es el objetivo de la inversión. Por ejemplo:
- Ahorrar para la jubilación.
- Construir patrimonio a largo plazo.
- Complementar otros ahorros.
- Diversificar una cartera ya existente.
Por ende, definir previamente el objetivo te ayuda a valorar con más perspectiva qué características se necesitan en una estrategia de inversión.
Riesgos de la gestión activa y pasiva
Tanto la gestión activa como la pasiva presentan ventajas y limitaciones. Estas características no se cumplen de la misma manera en todos los productos, por lo que deben comprobarse en la documentación de cada fondo.
Ventajas y desventajas
Gestión activa | Gestión pasiva |
|---|---|
| Ventajas | Ventajas |
| Puede superar el índice de referencia, aunque no está garantizado. | Suele presentar costes inferiores. |
| Permite modificar la cartera ante distintos escenarios de mercado. | Puede ofrecer una diversificación amplia cuando replica índices globales. |
| Cuenta con un equipo profesional que selecciona y supervisa los activos. | Facilita el seguimiento de una estrategia definida y transparente. |
| Permite ajustar determinadas exposiciones según la estrategia, aunque el resultado dependerá de la calidad de las decisiones. | Trata de seguir de forma cercana la evolución del índice. |
| Desventajas | Desventajas |
| Suele presentar comisiones superiores. | No trata de superar el índice que replica. |
| El resultado depende también de las decisiones del gestor. | Refleja tanto las subidas como las caídas del índice. |
| Puede registrar una mayor rotación de cartera. | Puede existir una desviación entre el resultado del fondo y el del índice. |
Preguntas frecuentes sobre gestión pasiva y activa
¿La gestión pasiva replica índices?
Habitualmente, los fondos de gestión pasiva tratan de seguir el comportamiento de un índice de referencia. Para ello pueden invertir en todos sus componentes, utilizar una muestra representativa o aplicar otras técnicas de réplica. Por esta razón, el resultado puede ser parecido al del índice, aunque no necesariamente idéntico.
¿Todos los ETF son gestión pasiva?
No. Muchos ETF replican índices y siguen una estrategia pasiva, pero también existen ETF gestionados activamente cuya cartera se construye mediante decisiones de un equipo gesto.
¿La gestión activa tiene más comisiones?
Generalmente, sí. Al requerir análisis, seguimiento continuo y toma de decisiones por parte de un equipo, los fondos de gestión activa suelen tener costes superiores. Aun así, las comisiones pueden variar según las características de cada fondo.
¿Es posible combinar gestión activa y gestión pasiva?
Sí. Hay quienes construyen carteras que combinan ambas estrategias. Por ejemplo, usan fondos indexados para obtener una exposición amplia al mercado y los complementan con fondos de gestión activa especializados en determinadas regiones o sectores.
¿Hay una estrategia mejor entre gestión activa y pasiva?
No existe una respuesta válida para todos los casos. La elección depende del perfil de riesgo, los objetivos, el horizonte temporal, los costes, los activos en los que invierte el producto y las características de cada estrategia.
La etiqueta de gestión activa o pasiva, por sí sola, no permite determinar qué alternativa es más adecuada ni cuál tendrá mejores resultados.
Para elegir entre gestión activa y gestión pasiva primero hay que entender cómo funciona cada estrategia y qué papel pueden desempeñar. Valora los costes, la diversificación, el horizonte temporal y el perfil de riesgo para comprender mejor qué alternativas de inversión tienes. Para ampliar tus conocimientos sobre inversión y finanzas, en nuestra área de educación financiera tienes contenidos con los que ganar confianza y seguir aprendiendo.