Primer paso para empezar a invertir: Qué tipo de inversor eres

Empezar a invertir puede sonar complicado, pero, en realidad, se trata de conocerte a ti mismo y tomar decisiones alineadas con tus objetivos y tu realidad financiera.

En Openbank creemos que cualquier persona puede invertir de manera acertada si cuenta con la información adecuada y las herramientas correctas. Por eso, te explicamos paso a paso cómo identificar los tipos de inversores que existen y, sobre todo, cómo descubrir cuál es tu perfil para que puedas invertir con confianza, claridad y siempre a tu ritmo.

¿Qué es el perfil de riesgo de un inversor?

El perfil de riesgo de un inversor es una especie de “huella digital financiera” que determina cómo te sientes frente al riesgo de perder dinero y qué esperas obtener a cambio. Este perfil tiene en cuenta tu experiencia, tus objetivos, tu tolerancia ante las caídas en los mercados y tu horizonte temporal de la inversión.

Identificar tu perfil de riesgo aporta un marco de referencia para interpretar las posibles fluctuaciones del mercado y evaluar alternativas de inversión en función de tus circunstancias personales. De este modo, se reduce la probabilidad de adoptar decisiones que no se ajusten a tu nivel de tolerancia al riesgo.

  • Te ayuda a gestionar expectativas: sabes qué esperar y evitas frustraciones.
  • Te protege de riesgos innecesarios: no te lanzas a productos demasiado volátiles si no es lo tuyo.
  • Facilita la planificación: puedes diseñar una estrategia de inversión realista, sostenible y orientada a obtener los beneficios de invertir a largo plazo.

Factores que definen a los tipos de inversores

No existe un único perfil de inversor. Tu perfil se determina a partir de varios factores clave que influyen en cómo reaccionas ante las distintas situaciones del mercado y cómo decides invertir tu dinero. Estos son los más importantes:

El horizonte temporal de la inversión

El horizonte temporal de la inversión es el tiempo que planeas mantener tu dinero invertido antes de necesitarlo. Por ejemplo, si quieres ahorrar para un viaje el próximo año, tu horizonte es de corto plazo. Si piensas en tu jubilación, estarás hablando de décadas. Este factor es fundamental porque un horizonte corto suele relacionarse con una mayor necesidad de liquidez y estabilidad, aunque las decisiones dependen de cada perfil inversor. Y un horizonte largo suele estar orientado a buscar una mayor revalorización en la inversión, con mayor margen para afrontar fluctuaciones en el mercado. Pero no implica necesariamente asumir más riesgo. En definitiva, cuanto más largo sea tu horizonte, más tiempo tienes para recuperarte de posibles bajadas y aprovechar el crecimiento de tus inversiones gracias al interés compuesto.

Estado de la situación financiera personal

La situación financiera personal es como el punto de partida de tu viaje inversor. Antes de invertir, revisa:

  • ¿Tienes un fondo de emergencia?
  • ¿Cuáles son tus ingresos y gastos fijos?
  • ¿Tienes deudas importantes?

Si tu situación es estable y tienes ahorros que te respalden, se puede asumir algo más de riesgo. Si, por el contrario, vas justo a final de mes o tienes deudas, quizás pueda ser mejor empezar por instrumentos conservadores y asegurar una base sólida antes de buscar mayores rendimientos.

La tolerancia al riesgo financiero

La tolerancia al riesgo financiero es tu capacidad emocional y real para aceptar que el valor de tus inversiones puede bajar, al menos temporalmente. La tolerancia al riesgo es personal y puede cambiar a lo largo de tu vida. Algunas preguntas para identificar tu tolerancia al riesgo:

  • ¿Cómo te sentirías si tus inversiones bajan un 15 % en un mes?
  • ¿Prefieres ganar poco pero seguro, o asumes perder algo a cambio de la posibilidad de ganar más?
  • ¿Te estresas fácilmente con las noticias económicas o sueles mantener la calma?

Tipos de perfiles de un inversor

Según la combinación de los factores anteriores, existen tres grandes tipos de perfiles de inversor: conservador, moderado y agresivo. Te contamos cuáles son sus características principales, para que puedas identificarte fácilmente.

El perfil de inversor conservador

El perfil de inversor conservador es para quienes priorizan la seguridad y la preservación del capital por encima de todo. Si te identificas con alguna de estas frases, probablemente seas de este grupo:

  • Prefieres una rentabilidad baja pero estable antes que arriesgarte a perder dinero.
  • Te incomoda la idea de ver bajadas en tu saldo de inversión.
  • Tu horizonte temporal es corto y necesitas el dinero en uno o dos años.

Los inversores conservadores suelen asociarse con productos como depósitos bancarios, fondos de renta fija o cuentas de ahorro, a modo de ejemplo general. La clave aquí es la seguridad: se busca evitar sobresaltos y no arriesgar el patrimonio, aunque eso signifique que las ganancias sean más limitadas.

  • Ventajas: tranquilidad, capital protegido, fácil acceso a los fondos.
  • Desventajas: rentabilidad limitada y, a largo plazo, el riesgo de que la inflación reduzca el poder adquisitivo.

El perfil de inversor moderado

Un inversor moderado busca un equilibrio entre seguridad y rentabilidad. Si te reconoces en estas ideas, puede que este sea tu perfil:

  • Estás dispuesto a asumir algo de riesgo a cambio de un poco más de rentabilidad.
  • Tu horizonte temporal es medio o largo plazo (tres a cinco años o más).
  • Aceptas pequeñas fluctuaciones en tus inversiones, siempre que no sean excesivas.

El inversor moderado suele diversificar: combina activos de renta fija con una parte de renta variable (acciones, fondos mixtos, etc.).

  • Ventajas: posibilidad de obtener mejores rendimientos, riesgo controlado.
  • Desventajas: puedes experimentar pérdidas temporales en momentos de volatilidad del mercado.

El perfil de inversor agresivo

Un perfil de inversor agresivo busca maximizar la rentabilidad, incluso a costa de asumir riesgos elevados. Puede ser tu caso si:

  • No te asusta ver subidas y bajadas importantes en tus inversiones.
  • Tienes un horizonte temporal largo y puedes esperar varios años (10 o más) antes de necesitar el dinero.
  • Te interesa saber cómo invertir en bolsa con productos como acciones, fondos de renta variable o inversiones alternativas.

El inversor agresivo está dispuesto a asumir pérdidas temporales con la expectativa de lograr grandes ganancias a largo plazo. Suelen ser personas jóvenes, con estabilidad financiera, experiencia en inversiones o mucha tolerancia al riesgo.

  • Ventajas: potencial de rentabilidad alto.
  • Desventajas: puedes experimentar pérdidas importantes y es fundamental gestionar bien las emociones.

¿Qué perfil de inversor soy? Descúbrelo con el test de idoneidad (MiFID)

La manera más fiable de averiguar qué perfil de inversor eres es mediante el test de idoneidad, también conocido como test MiFID. Este test es obligatorio en España para cualquier persona que quiera invertir en productos financieros y está regulado por la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).

El test de idoneidad evalúa:

  • Tu situación financiera personal (ingresos, deudas, ahorros...)
  • Tu experiencia y conocimientos sobre productos financieros.
  • Tus objetivos de inversión (plazo, expectativas de rentabilidad, necesidad de liquidez...)
  • Tu tolerancia al riesgo financiero.

¿Por qué es importante hacerlo?

  • Asegura que recibas información y productos acordes a tu perfil.
  • Reduce el riesgo de tomar decisiones poco adecuadas para tu situación.
  • Es obligatorio para poder contratar ciertos productos de inversión.

Cada persona invierte de forma distinta porque cada persona es distinta. Descubrir tu perfil es solo el comienzo: a partir de ahí podrás explorar el mundo de la inversión con una base sólida y una visión más clara de lo que buscas.

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