Riesgo sistemático y riesgo no sistemático: qué son y ejemplos

Cuando inviertes, no todos los riesgos son iguales. Algunos afectan al conjunto del mercado, mientras que otros impactan solo a una empresa o a un sector concreto. Entender esta diferencia te ayuda a analizar mejor una inversión, valorar el peso de la diversificación y tomar decisiones con más criterio.
Veamos qué son el riesgo sistemático, el riesgo específico o idiosincrático, cómo se relacionan y qué papel juega la diversificación en todo esto.
¿Qué es el riesgo sistemático?
El riesgo sistemático es aquel que afecta al conjunto del mercado o a una gran parte de los activos financieros. Está relacionado con factores macroeconómicos, políticos o financieros que influyen de manera general en la economía. Por eso también se le llama riesgo de mercado.
Características del riesgo sistemático
Entre las principales características del riesgo sistemático se encuentran:
- Afecta a todos los activos financieros.
- No se elimina con diversificación, ya que su origen es global.
- Va ligado a factores macroeconómicos o estructurales.
- Suele medirse con indicadores como la beta o la volatilidad.
Algunos ejemplos habituales de situaciones que pueden generar riesgo sistemático son:
- Cambios en los tipos de interés fijados por bancos centrales.
- Recesiones y crisis económicas globales.
- Tensiones geopolíticas o conflictos internacionales.
- Cambios regulatorios que afecten a sectores enteros.
Por ejemplo, durante la crisis de 2008, los mercados bursátiles sufrieron caídas generalizadas. Incluso empresas con buenos resultados se vieron afectadas porque el origen del riesgo estaba en el sistema financiero global.
¿Cómo se mide el riesgo sistemático? Una de las formas más habituales de medirlo es con la beta de un activo financiero, que indica cómo se comporta un activo en relación con el mercado:
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¿Qué es el riesgo no sistemático?
Por su parte, el riesgo no sistemático está asociado a factores concretos de una empresa, sector o activo en particular. También se denomina riesgo específico, idiosincrático o particular. A diferencia del sistemático, sí se puede reducir con diversificación.
Características del riesgo no sistemático
En este caso, las características más destacadas son:
- Afecta a una empresa o sector concreto, no a todo el mercado.
- Se debe a factores internos.
- Puede mitigarse con una buena diversificación de la cartera.
Algunos ejemplos habituales de riesgo no sistemático o idiosincrático son:
- Resultados empresariales por debajo de lo esperado.
- Problemas de gestión o cambios en la dirección de una empresa.
- Lanzamientos fallidos de productos.
- Escándalos corporativos.
- Cambios regulatorios que afecten a una industria concreta.
Por ejemplo, si una empresa tecnológica presenta resultados muy inferiores a los previstos, el precio de sus acciones podría caer significativamente. Sin embargo, este evento no tendría por qué afectar a todo el mercado.
Diferencias entre riesgo sistemático y riesgo no sistemático
Para visualizar de forma clara las diferencias entre ambos conceptos, esta tabla comparativa resume los aspectos clave:
Característica | Riesgo sistemático | Riesgo no sistemático |
|---|---|---|
| Alcance | Afecta al conjunto del mercado | Afecta a una empresa o sector |
| Sinónimo | Riesgo de mercado | Riesgo específico o idiosincrático |
| Origen | Factores macroeconómicos | Factores internos o sectoriales |
| Diversificación | No puede eliminar el riesgo | Puede reducir el riesgo |
| Ejemplo | Crisis financiera global | Resultados negativos de una empresa |
¿Se puede hacer diversificación del riesgo?
La diversificación del riesgo es uno de los principios más conocidos en la gestión de inversiones. La CNMV la define como la “distribución entre productos con diferentes expectativas de rentabilidad y riesgo”1.
En otras palabras, diversificar es distribuir el capital entre distintos activos con el objetivo de reducir el impacto de eventos específicos sobre una cartera. Así, un acontecimiento negativo tendrá un efecto limitado sobre el conjunto de la cartera de inversión.
H3: ¿Cómo funciona la diversificación?
Por lo general, una cartera diversificada puede incluir:
- Acciones de diferentes sectores.
- Bonos o renta fija.
- Fondos de inversión.
- Activos de distintas regiones geográficas.
| Este ejemplo te puede ayudar a entender cómo funciona la diversificación: | |
| Inversor A | Invierte todo su capital en acciones de una sola empresa tecnológica. |
| Inversor B. Distribuye su inversión en: | Acciones de esa misma empresa junto con acciones de otros sectores y regiones. |
| Fondos indexados, que replican índices amplios del mercado. | |
| Fondos de inversión diversificados en bonos y acciones globales. | |
| Si la empresa tecnológica sufre un problema empresarial, el impacto sobre la cartera del inversor A podría ser muy alto. En cambio, para el inversor B, ese riesgo específico se diluye dentro del conjunto de activos. | |
¿Cómo se calcula el riesgo total de una inversión?
Ahora que ya sabes que el riesgo sistemático está vinculado a los movimientos generales del mercado y que el riesgo no sistemático depende de factores propios de cada activo, es posible entender cómo se calcula y se mide el riesgo total de una inversión.
De forma simplificada, el riesgo total de una inversión puede entenderse como la combinación del riesgo sistemático y del riesgo no sistemático. Esta distinción permite analizar mejor de dónde puede venir el riesgo y qué parte puede reducirse con diversificación. Además, conforme aumenta el número de activos dentro de una cartera, el riesgo no sistemático tiende a reducirse, mientras que el riesgo sistemático permanece.
Por este motivo, en muchos enfoques sobre cómo invertir en bolsa suele prestarse especial atención al riesgo de mercado, al ser el componente que no puede eliminarse mediante diversificación.
Aspectos a tener en cuenta al analizar el riesgo
Aunque el riesgo es inherente de toda inversión, comprender sus diferentes tipos puede ayudar a interpretar mejor el comportamiento de los mercados. En este sentido, al analizar un activo, ten en cuenta lo siguiente:
- La exposición al riesgo de mercado del activo.
- Si hay una concentración elevada en una sola empresa o sector.
- La diversificación.
- Indicadores como la volatilidad o la beta.
- El horizonte temporal y la tolerancia al riesgo.
En conclusión, el riesgo sistemático y no sistemático son esenciales para comprender cómo funcionan las inversiones. El primero va ligado a factores macroeconómicos y afecta a todo el mercado, por lo que no se elimina con diversificación. En cambio, el específico depende de circunstancias particulares de una empresa o sector y sí se reduce al diversificar.
Entender esta diferencia es clave al construir una cartera, ya que la distribución de activos y el nivel de diversificación influyen directamente en el riesgo que asumes. Analizar qué parte del riesgo depende del mercado y cuál de factores específicos puede ayudarte a tomar decisiones más informadas y a valorar mejor cómo encaja una inversión dentro de tu estrategia. Algunas soluciones, como el servicio de gestión automatizada de carteras de Openbank, aplican estos principios para ajustar la composición de la cartera en función del nivel de riesgo y del horizonte temporal de la inversión.
Preguntas frecuentes sobre el riesgo sistemático y no sistemático
¿Se puede reducir o eliminar algún tipo de riesgo en una cartera de inversión?
En general, diversificar ayuda a reducir el riesgo no sistemático o específico, ya que distribuye la inversión entre varios activos. Sin embargo, el riesgo sistemático o riesgo de mercado no se puede eliminar completamente porque está ligado al funcionamiento global de los mercados financieros.
¿Cuál es el número de valores que debe tener una cartera para eliminar el riesgo no sistemático?
No existe un número exacto de valores que garantice eliminar el riesgo no sistemático. En general, cuanto más diversificada esté una cartera entre distintos activos, sectores y regiones, menor suele ser el impacto del riesgo específico. Aun así, el resultado depende de factores como la correlación entre los activos o el peso de cada inversión dentro de la cartera.
¿Qué es la beta de una acción y cómo se relaciona con el riesgo sistemático?
La beta es un indicador que mide cómo tiende a moverse una acción en relación con el mercado. Una beta superior a 1 indica que el activo suele moverse más que el mercado; una beta inferior a 1, que suele hacerlo menos. Por eso, se utiliza habitualmente para analizar el riesgo sistemático de un activo financiero.
¿Por qué es importante entender el riesgo antes de invertir?
Comprender los distintos tipos de riesgo ayuda a interpretar mejor el comportamiento de los activos y a evaluar cómo determinados acontecimientos afectan a una inversión. Además, conocer conceptos como el riesgo sistemático, el riesgo específico o la diversificación forma parte de las bases de la educación financiera.
Si quieres seguir aprendiendo, en nuestra área de educación financiera encontrarás más contenidos sobre diversificación, construcción de carteras y conceptos básicos para invertir con más criterio.
Recuerda que toda inversión conlleva riesgos, incluido la posible pérdida del capital invertido o la ausencia de rentabilidad.
Este artículo ha sido redactado sin ánimo de exhaustividad y con efectos meramente informativos, sin que el mismo suponga ningún tipo de asesoramiento o recomendación por parte de Open Bank, S.A. Para confirmar la información acuda a fuentes de información oficiales o consulte con un profesional. Open Bank, S.A. declina cualquier responsabilidad por la emisión del presente artículo.
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